Miss Vermut, el vermut premiado de Bar Casa Miss, vuelve a situar Sa Pobla en el mapa: tradición, carácter y una barra donde los premios llegan solos y la sed siempre vuelve.
Bar Casa Miss, donde los premios se acumulan, los vermuts mandan y la sed siempre vuelve.
En la Plaza de la Constitución de Sa Pobla, Casa Miss no es solo un bar. Es un punto firme en el mapa, un refugio que lleva más de medio siglo abierto al mundo. Desde 1967, cuando Jaume Mir Serra y Apolònia Tugores levantaron estas paredes y le dieron el nombre de su hija Magdalena, coronada Miss Mallorca un año antes, este lugar ha sido casa, encuentro y costumbre. Siempre en manos de la misma familia, como debe ser cuando algo se hace bien.
Hoy, bajo la dirección de Jaume Mir, el bar sigue siendo fiel a sí mismo. Ha cambiado lo justo para seguir vivo, pero no lo suficiente como para perder su alma. La barra mantiene su carácter. El ambiente no necesita adornos. Los vermuts hablan sin pedir permiso. Lo que empezó como un bar de pueblo se convirtió en una casa donde cada vermut tiene identidad, donde la tradición respira y donde los premios internacionales llegan como llegan las cosas inevitables. Casa Miss nunca buscó protagonismo. El protagonismo vino solo. Vino porque aquí se trabaja con una idea sencilla: hacer un vermut tan bueno que no necesite palabras.

Cuando coleccionar premios se convierte en una costumbre
Hay quien colecciona sellos. Otros coleccionan medallas. En Casa Miss coleccionan premios y siguen sirviendo “variats” y vermuts como si nada. Lo de Miss Vermut ya es un hábito. Tras arrasar en los World Vermouth Awards 2025 con el título de Mejor Vermut del Mundo en la categoría semidulce, en 2026 decidieron que quedarse quietos era cosa de cobardes. El resultado fue claro: bronce para Miss Vermut y oro para Miss Vermut Picante. Como quien sale a por hielo y vuelve con dos medallas bajo el brazo. Antes ya habían calentado en los Premios Vinari, llevándose el reconocimiento a mejor vermutería y al mejor Vermut de Innovación. Los jurados ya conocen el camino a Sa Pobla mejor que algunos repartidores.
Donde el vermut nace de amigos, barra y verdad
Detrás de cada botella no hay secretos ni laboratorios. Hay amigos. Hay pruebas. Hay discusiones de barra y catas que se alargan hasta que la noche decide marcharse. Y está la complicidad de Bodegas Túnel y Pep Natta, afinando cada mezcla con la paciencia de quienes conocen el oficio, hasta dar con ese vermut que hace que uno pida “solo uno más” y termine cerrando el local.
Mientras algunos se pierden en el postureo, en Casa Miss llevan años siguiendo otra fe, hacer un vermut tan bueno que no necesite discursos. El eslogan sigue siendo “el vermut de los guapos”, aunque quizá habría que decir “el vermut de los guapos que saben dónde sentarse”. Los premios están bien. Pero el milagro verdadero ocurre cada día: un vermut, amigos, algo de picar y ese instante en que el mundo deja de molestar. Miss Vermut no necesita presentación. Solo hielo, una rodaja de naranja y sed.

La esencia de Casa Miss está en la barra
Casa Miss no necesita adornos para explicar quién es. Su barra, sus vermuts y esa forma poblera de mirar la vida lo cuentan todo. Aquí los premios se guardan como recuerdos. Los “variats” marcan el ritmo. La sed vuelve como vuelven las cosas que saben dónde está su sitio.
Porque, al final, más allá de medallas y titulares, lo que queda es la liturgia sencilla: un vermut bien servido, una conversación que se alarga y la certeza de que algunos lugares no se explican, se viven. Casa Miss, desde Sa Pobla, lleva décadas demostrando que hay casas donde la tradición no se conserva, se respira.
- ¿Cómo llegar y reservar? Plaça de la Constitució, 3, Sa Pobla, Illes Balears (Mallorca)
Por Bernd Eldelbar.
