El Club de Mar renace con dos propuestas gastronómicas que miran al Mediterráneo desde lugares distintos: arriba, un lounge sereno diseñado para la calma y abajo, Saltao, la cocina peruana contemporánea de la familia Gutiérrez, única estrella Michelin peruana en España.
Azotea Grupo firma esta doble apertura que fusiona producto local, técnica peruana y una energía viajera que convierte la lujosa marina en un nuevo destino gastronómico de Palma.
Saltao: el nuevo lenguaje gastronómico del Club de Mar
El mar está quieto frente al Club de Mar. No es silencio, es una forma de mirar. El edificio renovado se abre como un refugio luminoso, con maderas nuevas, cristales que devuelven el sol y un aire de calma que se siente desde la entrada. Marta De La Rica ha diseñado el espacio con gusto firme. con líneas limpias, mobiliario de diseño y detalles que no buscan llamar la atención, pero la sostienen.
Arriba, en la segunda planta, el lounge respira despacio. Sofás amplios, mesas bajas y con una barra que parece esperar conversaciones largas. Es un lugar hecho para detenerse, para hablar sin prisa, para reuniones privadas donde la gente se escucha de verdad. Desde la terraza, los yates se ven como animales dormidos. La coctelería acompaña ese ritmo: precisa, elegante, pensada para quienes buscan un momento tranquilo junto al Mediterráneo.

El Mediterráneo se encuentra con Perú en un ambiente vibrante
Abajo, Saltao late distinto. Es un restaurante premium-casual que propone una lectura contemporánea de la cocina peruana desde su encuentro con el mar Mediterráneo. La energía es libre, viajera, luminosa. El diseño se nota en cada rincón. La barra, espectacular, sostiene el Pisco Sour como si fuera un estandarte.
José Manuel García, CEO de Azotea Grupo conoce bien los espacios singulares. Son los mismos que levantaron proyectos gaditanos como El Campero de Barbate, Sal Verde o El Cuartel del Mar. Saben trabajar cerca del mar. Saben escuchar lo que pide un puerto. Aquí, en Palma, suman dos conceptos que miran al Mediterráneo desde lugares distintos: uno sereno, otro vibrante.
El sello Gutiérrez: técnica, mestizaje y frescura
Al frente de los fogones de Saltao está la familia Gutiérrez, referente absoluto de la alta cocina peruana en España gracias a Tayta, el único restaurante peruano del país con una Estrella Michelin, que mantiene desde 2003, y dos Soles Repsol. Víctor Gutiérrez conoce el mestizaje como quien conoce el mar: con naturalidad, sin miedo. Paula Gutiérrez, nombrada Mejor Cocinera del Año 2026, aporta la energía joven que empuja las cosas hacia adelante. Juntos firman una cocina contemporánea, colorista y libre, inspirada en dos culturas que miran al mar y se complementan sin esfuerzo.

Sabores peruanos y producto local en una carta luminosa
La carta reúne ceviches, crudos y bocados calientes que viajan entre Perú y el Mediterráneo. La lubina a la brasa llega con dúo de salsas peruanas denominadas “Temperas”, esas salsas callejeras que dan carácter y profundidad. Hay tiraditos de corvina con aguacate y jalapeños, y otro de ventresca de atún rojo con ají amarillo y maíz. La croqueta de ají de gallina, coronada con mayonesa de cúrcuma, es pura memoria peruana. Los anticuchos —de corazón o de ternera— se acompañan de papa morada. Y el solomillo “Saltao”, jugoso y preciso, se ha convertido ya en uno de los emblemas de la casa.
“No queremos hacer una propuesta puramente tradicional. Respetamos el recetario peruano, pero también el valor del producto local. De ahí la libertad para reinterpretar, jugar y crear algo fresco y luminoso”, dice Víctor.
Todo preparado con productos que nacen cerca, con tomates de corazón de buey, patatas de la tierra y lubinas que conocen estas aguas. Los postres también hablan claro, como el de Maracuyá, mango y coco o la tarta cremosa y lúcuma, esa fruta peruana que sabe a viaje.
El mar sigue quieto mientras la cocina trabaja. Quizá sabe que, desde ahora, aquí se cocinan nuevas historias. Y que la gente viene, como siempre ha venido al mar, buscando algo que todavía no sabe nombrar. El Club de Mar se abre ahora como un lugar donde el Mediterráneo y Perú dialogan sin prisa. Arriba, la calma; abajo, la energía. Entre ambos, una cocina que mira lejos sin olvidar lo que nace cerca. Saltao y Azotea Club de Mar no solo amplían la oferta gastronómica de Palma: cambian la forma de habitar el puerto, lo llenan de luz, de técnica y de una verdad que se cocina cada día frente al mar.
¿Cómo llegar y reservar?
