Mulsum Sa Fonera de la microbodega Mandragora Hidromel, acaba de obtener la Medalla de Oro en Portugal, un reconocimiento internacional que confirma la fuerza del hidromiel mallorquín y el valor de las pequeñas producciones hechas con oficio, paciencia y tradición.
Mandragora Hidromel continúa sumando reconocimientos situando la producción artesanal balear en el panorama internacional.
Este hidromiel mallorquín elaborado en la micro bodega artesanal Mandragora Hidromel, ha sido reconocido con la Medalla de Oro en la Competición Internacional de Hidromel 2026 en Portugal. Un logro que impulsa el hidromiel local con el sello «Fet a Mallorca» y confirma que las pequeñas producciones hechas con paciencia, técnica y tradición pueden competir al más alto nivel.
Inspirado en el legendario mulsum de la Antigua Roma, es una bebida elaborada a partir de vino y miel que acompañaba los banquetes y celebraciones de la época. Mulsum Sa Fonera de Mandragora Hidromel combina tradición e innovación para ofrecer un hidromiel elaborado de manera completamente artesanal.
Uno de los elementos que hacen único este producto es la uva Merlot procedente de la finca Son Pere Jaia, un ingrediente que aporta personalidad y complejidad al conjunto. El resultado es un un hidromiel “pyment” equilibrado, elegante y con una identidad profundamente ligada al territorio.
Un reconocimiento que celebra la artesanía, la tradición y el oro mallorquín
Desde Mandragora Hidromel destacan que este premio es fruto de años de dedicación, paciencia y respeto por un proceso de elaboración artesanal que busca mantener viva una tradición milenaria adaptándola a los gustos actuales. Cada botella refleja el compromiso con la calidad, el producto local y el trabajo bien hecho.
La Medalla de Oro obtenida en Portugal supone, además, un importante impulso para la proyección internacional de los productos elaborados en Mallorca y demuestra que las pequeñas producciones artesanas pueden competir al más alto nivel en certámenes especializados. Mulsum Sa Fonera una historia en la que la tradición, el producto local y la pasión por la artesanía se convierten en los mejores ingredientes para alcanzar el oro.

Mandrágora Hidromel: cinco años de alquimia y oficio
Mandrágora Hidromel no es solo una bebida: es una declaración de intenciones. En un mundo donde la prisa devora los oficios y la producción se mide en algoritmos, este taller artesanal en Mallorca reivindica el tiempo lento, la alquimia y la memoria. Su hidromiel —dorado, fragante, vivo— nace de un proceso que combina técnica, paciencia y una sensibilidad casi ritual. Cada lote es una conversación entre la miel, el agua y la levadura; una transformación que exige escucha, cuidado y respeto por los ritmos naturales.
Detrás de esta alquimia están Marina y Francisco, dos creadores que han convertido su pasión en un oficio que ya cumple cinco años. Su historia es la de un proyecto que crece desde la raíz: desde los primeros experimentos en casa hasta la consolidación de un espacio propio donde la tradición se encuentra con la innovación. Mandrágora Hidromel ha logrado situarse como un referente local, no por volumen, sino por carácter. Su producción limitada es parte de su identidad: cada botella es un fragmento de su filosofía, una pieza única que conserva la huella del proceso manual.
Mandragora Hidromel demuestra que la artesanía mallorquina sigue viva, creciendo y conquistando espacios donde la calidad es la única medida real. Si quieres conocer más sobre su trabajo, sus variedades y su filosofía, puedes seguir explorando su universo aquí: dale al enlace y descubre Mandragora Hidromel.
- ¿Cómo llegar? Plaça des Blanquer, 54, Inca, Illes Balears (Mallorca)
Por Bernd Eldelbar.
