Carlos Prieto: un provocador de la sensualidad de la mujer

Carlos Prieto es un pintor post-impresionista del siglo XXI, es autodidacta y defensor de la belleza y de la pintura clásica, del erotismo y la sensualidad de la mujer


Carlos Prieto: un provocador de la sensualidad de la mujer. El artista se mantiene fiel a su estilo clásico de los pintores del siglo pasado, eludiendo modas y estrellas fugaces artísticas de la vanguardia actual. «Pintar es como meditar», afirma Carlos. «Cuando entras en ese estado de creación surge la magia», es algo vibrante que ha dado sentido a su vida y desde luego a esta carrera profesional.

¿Cómo definirías tu estilo?


He pasado por diferentes estilos. Figurativo post-impresionista y algo del modernismo también.

¿Qué buscas realmente?


Mis cuadros tratan de transmitir elegancia y soy fiel a un estilo clásico, eludiendo modas y estrellas fugaces artísticas de la vanguardia actual.


¿Cómo descubriste la pintura?

Soy pintor por accidente y mi primer trazo fue para impresionar a una chica. Las mujeres siempre han sido mis musas.

¿Cuándo empezaste?


A los dieciséis años en un taller de Manolo Coronado en Murcia como aprendiz y donde descubrí el color. Además pinté mis primeros abstractos.

¿Qué te hizo empezar a pintar?


Casualidades de la vida. Lo llevaba dentro y despertó.

¿Cuándo te trasladas a París?


A los dieciocho años, pero me decepcionó. Tenía la ciudad muy idealizada y fue diferente. Una experiencia en solitario y quizá por esto fue un momento muy creativo.

¿Y cómo te lo imaginabas?


Me lo imaginaba con carruajes y gente con sombreros de copa. El Moulin Rouge abierto y Toulouse-Lautrec de copas. Pero, no fue así. (Risas).

Me suena a una peli …


(Risas …) Como en «Midnight in Paris» de Woody Allen.

¿Dónde vivías?


Tuve la suerte de vivir en la casa de unos amigos en los Campos Elíseos de Paris.

¡Qué bueno! ¿Y qué recuerdas de tu estudio parisino?


Recuerdo que estuve un año creando y el estudio acabó lleno.

Entonces, aquí empezó todo ..


En 2007 inauguré mi primera exposición en la Casa Balaguer y fue donde me convertí en artista, llámale pintor o llámale creador..

¿Cómo reaccionó tu público?


Se sorprendieron de que había encontrado un estilo propio a mis escasos dieciocho añitos.

¿Cuál es tu proceso creativo?

Me inspiro en todo, en lo bueno y en lo malo.

¿Es algo que sale de tus entrañas?


Si. Todos hemos sufrido altibajos personales y yo le saco provecho. Por esto antes de la pandemia viajé a Italia buscando inspiración.

¿Cómo lo pasaste?


Me sentí atrapado por la pandemia. Era el silencio de un invasor invisible, el Yo y mis emociones. Fue una experiencia intensa. Tiempos de incertidumbre donde el miedo invadía las ciudades.

Carlos Prieto: un provocador de la sensualidad de la mujer ¿Cómo preparas una nueva exposición?


Siempre he ido por libre. A lo largo de mi trayectoria he realizado varias exposiciones en mis estudios y otros espacios que se podrían adaptar a mi idea. Para mí el cuadro no termina con el marco, considero que se potencia mucho más recreándose en una atmósfera. Por esta razón normalmente mis inauguraciones de exposiciones son como el estreno de una película.

¿Qué sucede en una inauguración de Carlos Prieto?


Cuido mucho la puesta de escena, los detalles, la entrada del espacio, la iluminación, los colores y los actores. Creo un enigma estilo David Lynch. Es un escenario donde todos toman parte del evento, del ahora o quizá de mi fantasía. Comparto mi visión, mi sensibilidad, mi intimidad… Una experiencia multi – sensorial.

Háblanos de la gama de colores que predomina en tú última colección.


Mi última exposición fue creada e inspirada en post pandemia. Después de todas estas tormentas mundiales, cuarentenas y aislamientos me parecía que sería muy morboso iluminar mi casa – estudio en rojo pasión e invitar a todos para que vean donde vive el artista, donde trabaja, donde crea… Quise compartirlo todo con todos y mostrar mis últimas obras con esa iluminación tenue de espectáculo, mover las pesadas cortinas rojas del «Cabaret» y empezar de nuevo a contar historias. El ser humano es un animal sensible y su sentimiento vence siempre a todo argumento lógico, a todo esquema razonado.

The Show Must Go On

Entrevista a Carlos Prieto, provocador de la sensualidad de la mujer