Michaël Borremans: el artista de artistas al filo de la navaja

    La figura humana y el peso que conlleva la existencia por el artista Michaël Borremans

    Michaël Borremans: el artista de artistas al filo de la navaja. Es un artista inconformista con una voz propia, difícil de clasificar. Te sientes muy atraído por sus imágenes, ahí reside su gran poder. Su pintura te atrapa. No necesitas entenderlo todo. Hay que sentirlo.

    Un artista cuyas obras se encuentran entre las más cotizadas del mercado, por encima de los millones de euros, aunque no es un artista popular sino más bien «silencioso» desde el punto de vista mediático.

    Es súper conocido en el mundo profesional y en el mercado, pero muy silencioso. Es lo que a algunos gusta definir como un artista para artistas

    Sus obras se caracterizan por emplear una paleta de colores oscuros y por el uso de un formato de pequeñas dimensiones, similar al retrato, donde crea sus pinturas. Con gran habilidad técnica y cierta ironía abarca temas como la figura humana y el peso que conlleva la existencia humana: la soledad, los miedos, los defectos, la confusión y la tragedia.

    © Michaël Borremans
    No me veo como un pintor puro, pero uso el medio porque es el más adecuado para crear un tipo específico de imagen”, ha declarado en más de una ocasión Borremans.
    «Mi trabajo debe emocionarme, ser un cuchillo en el ojo». Así define su obra el belga Michaël Borremans, un artista clave que está «entre los seis u ocho artistas fundamentales de la pintura mundial actual» 

    Es un artista que está en el filo de la navaja, y el filo de la navaja te puede cortar solo tocándolo», advierte Francés sobre este artista flamenco de 52 años que se reconoce muy influido por el barroco español, influencias que conviven en su pinturas con toda una cultura urbana.

    Tomando como punto de partida la fotografía y el cine, sus obras tienen una contaminación permanente de la música o el diseño, a la par que convive la influencia de los grandes artistas de la historia, como puede verse en la exposición que inauguró en verano en Londres, Black Mould, de misteriosos personajes vestidos con túnicas y capirotes.

    © Michaël Borremans


    © Michaël Borremans
    © Michaël Borremans
    © Michaël Borremans
    © Michaël Borremans
    © Michaël Borremans
    © Michaël Borremans
    © Michaël Borremans

    Michaël Borremans: el artista de artistas al filo de la navaja. Esa simpatía contrasta con la dureza de su obra, que persigue ser ese ‘cuchillo en el ojo’ y que, para el comisario, provoca una «sensación agridulce».

    «En una primera mirada hay una sensación de placidez, equilibrio, elegancia, de ternura, incluso, pero cuando te detienes ante la pintura y empiezas a profundizar en los detalles, te das cuenta de que no es tan dulce ni tan amable, sino que hay un trasfondo de lucha interna y una problemática que te transfiere a situaciones nada agradables como la soledad, la tensión, la violencia e incluso la muerte», es «un artista que conmueve, que toca temas que están cerca de las tripas» y que son una crítica al absurdo de la condición humana.

    «Es un artista que está en el filo de la navaja, y el filo de la navaja te puede cortar solo tocándolo», advierte Francés sobre este artista flamenco de 52 años que se reconoce muy influido por el barroco español, influencias que conviven en su pinturas con toda una cultura urbana.

    Tomando como punto de partida la fotografía y el cine, sus obras tienen una contaminación permanente de la música o el diseño, a la par que convive la influencia de los grandes artistas de la historia, como puede verse en la exposición que inauguró en verano en Londres, Black Mould, de misteriosos personajes vestidos con túnicas y capirotes.

    El pintor trajeado

    Michaël Borremans

    Como todo genio que se precie, Michaël Borremans, también tiene sus rarezas y manías. Una de las más curiosas, que siempre pinta vestido de traje.

    El propio artista, que vive y trabaja en Gante, cuenta cómo una vez casualmente entró en el estudio trajeado y alcanzó un grado de concentración máximo alentado en parte por el hecho de tener que esforzarse en no mancharse el traje al pintar.

    Esa vestimenta es «un uniforme de trabajo» y también una manera de trasladar su imagen mod de músico -Borremans también tiene una banda independiente- al mundo del arte: «Es un mod de las artes visuales».


    Michaël Borremans: el artista de artistas al filo de la navaja. Por John Headhunter