Todo el mundo odia a George Soros y nosotros también

Da asco ver la pleitesía que mucha gente le rinde a un personaje como George Soros, algo que muy probablemente se deberá a que reciban un premio muy suculento a cambio. Y no sabemos cómo se las arreglará este sujeto, pero la sombra de su siniestra figura siempre planea por todo lo malo que suceda en cualquier lugar del mundo. Varios investigadores incluso lo consideran un agente del caos que ha promovido revueltas en muchos países.

Personalmente me produce un asco inmenso todo lo que dice y hace este individuo. George Soros es un especulador sin escrúpulos, que ha hecho su fortuna a costa del sufrimiento de muchas personas. Se ha dedicado a hacer ataques especulativos a divisas (como la libra esterlina, la peseta y el bono español). No ha producido nada ni creado nada, solo especula. Soros es un “puto killer” de la filantropía y no le tiembla el pulso a la hora de arruinar un Estado apostando contra su moneda, y a continuación denuncia la desigualdad planetaria con fervor apocalíptico.

Desde principios de 2017, este mal nacido ha fingido un ataque químico en Siria, elaborado el ‘plan de Soros’ para inundar a Hungría con refugiados, forzado un cambio de gobierno en Macedonia, socavado al primer ministro israelí y consiguió que varios ayudantes clave de la Casa Blanca fueran despedidos. Además este hijo de mala madre,  solo quiere hacer dinero a costa de las sociedades que parasita; en este caso le ha tocado a las europeas.

Sin duda, es uno de los personajes más prepotentes y malignos de este siglo y debería ser sacrificado por el bien de todos. Hace unos años casi se lo cargan con una bomba en un buzón de su residencia, pero no hubo suerte. Otra vez será.