Una comedia tóxica llena de humor grueso y chistes cancelables, que deriva incomprensiblemente hacia el drama íntimo. Hail Satan Redux de Simon Hanselmann. Un parque acuático, una erección bajo el tanga, un restaurante con estrella Michelin. Sextorsión, autofelaciones, raves inquietantes, festivales fanzineros, ensayos, migrañas, calambres menstruales, hechizos contra la impotencia, espejos espía, noches en comisaría,…
