Una visión fragmentada y cohesionada de lo contemporáneo La obra de Joram Roukes emerge como un espejo roto que, lejos de dispersar la imagen, la recompone en una narrativa más honesta que la realidad misma. Sus óleos —algunos de ellos de gran formato, alcanzando los 200×300 cm— funcionan como escenarios donde conviven figuras híbridas, paisajes…

