Dado que la autoridad siempre exige obediencia, suele confundírsela con alguna forma de poder o violencia. Para evitar malentendidos, quizá habría sido más prudente preguntarse en el título qué era —y no qué es— la autoridad. Porque en mi opinión nos vemos tentados de plantearnos esta pregunta, y es lícito que la planteemos, debido a…
