La regla crítica: Parresia. Recuerdo perfectamente el día que las palabras empezaron a fascinarme. Paseaba evitando el simple desplazamiento porque sí y me detuve delante de una fachada que tenía la piedra escondida por culpa de las invasoras placas de profesionales. Cuando leí ortodoncia grabada en el latón apresuré el paso para llegar a casa…

