En el interior casi secreto de un baño convertido en sala de exhibición, Inés Silvalde dispone sus piezas como si fueran restos de una conversación que nadie recuerda haber empezado. Inés Silvalde y el arte como interpretación del libre albedrío. El azulejo frío devuelve una luz honesta, sin concesiones, y allí aparece la tensión silenciosa…
