Una coreografía domestica donde el pintor ruso trabaja el detalle y el humor para hablar de intimidad, compañía y tiempo detenido Danil Dege, obras cargadas con densidad emocional. Pintura figurativa como coreografía doméstica: alfombras que casi suenan, azules que enfrían el aire y personajes (humanos y caninos) que sostienen la escena con una calma inquietante….
