Desnudos honestos y arte sin filtros en un bar que nunca aprendió a fingir.
El libro The Naked se presentó el jueves 15 de marzo en el Bar Rita de Palma, un lugar que conserva intacto su espíritu de bar de barrio, con ese aire ‘vintage’ que no busca ser tendencia porque ya lo fue sin proponérselo. Sus paredes, su barra y su luz tenue recuerdan a las tascas del siglo pasado, esos refugios donde el tiempo parecía detenerse y donde cada historia encontraba un rincón para quedarse.
Había algo en el aire del Bar Rita aquella noche, algo espeso, como si el humo de todos los cigarrillos que ya nadie fuma siguiera pegado a las paredes, esperando a que alguien lo recordara. Palma siempre ha tenido ese encanto de puerto cansado, de ciudad que ha visto demasiadas madrugadas y demasiados cuerpos, pero esa noche parecía más viva, más despierta, como si supiera que íbamos a hablar del desnudo, del verdadero, del que no se esconde detrás de filtros ni discursos ni moralinas baratas.
Presentábamos The Naked, un libro que no pide permiso para existir. Un libro que respira como respira la gente que ha amado demasiado o demasiado mal. Un libro que no pretende salvar a nadie, pero que te mira a los ojos y te dice: “Aquí estoy. Si te atreves, pasa”.


El arte, dicen, es un sexto sentido. Yo siempre pensé que era más bien un vicio, una necesidad sucia como beber solo en un bar a las cuatro de la tarde. Pero quizá tengan razón: hay cosas que solo se pueden ver cuando uno deja de mirar con los ojos. Y The Naked va de eso. De mirar con la piel. De escuchar con los huesos. De sentir con ese rincón del cuerpo donde guardamos lo que nunca confesamos.
Un juego poético sobre la belleza del desnudo que se acerca a la autenticidad.
Las imágenes —fotografías, pinturas, ilustraciones— no buscan ser bonitas. Buscan ser verdad. Y la verdad, ya lo sabemos, casi nunca es bonita. A veces es un golpe en la mandíbula. A veces es un susurro que te desarma. A veces es un cuerpo desnudo que no quiere seducirte, sino recordarte que tú también estás hecho de carne, de miedo, de deseo, de cicatrices.



Los artistas que participan, dieciocho en total, mitad mujeres, mitad hombres, no vinieron a complacer a nadie. No vinieron a posar para la crítica ni para los coleccionistas de salón. Vinieron a mostrar lo que son cuando nadie los mira. Su parte más vulnerable, la más íntima, la que duele y al mismo tiempo sostiene toda su obra. Esa verdad que casi siempre se esconde porque el mundo no sabe qué hacer con ella.
Un libro sin complejos, provocativo, descarado e íntimo.
Pero aquí está. En 128 páginas impresas en papel reciclado, como si el libro quisiera recordarnos que incluso lo frágil puede ser hermoso. Más de cien imágenes que van del blanco y negro al color, del misterio al erotismo, de la ternura a la brutalidad. No hay un hilo conductor, porque la vida tampoco lo tiene. Lo único que une a estos artistas es la inquietud, esa necesidad de romper lo establecido, de reinventar el Naked contemporáneo, de decir: “Esto es lo que veo. Esto es lo que siento. Si no te gusta, jódete”.
En el Bar Rita, mientras la gente entraba y salía, mientras las luces amarillas hacían brillar los vasos medio vacíos, el libro parecía respirar sobre la mesa. Como si fuera un animal vivo. Como si estuviera esperando que alguien lo tocara. Y cuando lo abrían, cuando pasaban las páginas, se hacía un silencio extraño, un silencio que no se escucha en los bares. Un silencio que solo aparece cuando algo te golpea por dentro.


Porque The Naked no es un libro para mirar. Es un libro para quedarse atrapado. Para sentir que el arte no es un lujo, ni un adorno, ni un entretenimiento. Es una forma de estar desnudo sin quitarse la ropa. Una forma de decir: “Esto soy. Esto temo. Esto deseo”. Y quizá por eso se agotó. Porque la gente está cansada de mentiras bonitas. Porque todos, aunque no lo admitamos, buscamos algo que nos recuerde que seguimos vivos. Que todavía podemos sentir. Que aún queda algo auténtico en este mundo lleno de máscaras.
Esa noche en el Bar Rita, The Naked no fue un libro. Fue un espejo. Uno de esos que no deforman, que no halagan, que no perdonan. Uno de esos que te obligan a mirarte de verdad. Y qué demonios: hacía falta.
- ¿Cuándo? El jueves 15 de marzo del 2018 a las 19.00 horas.
- ¿Dónde? Bar Rita
- ¿Cómo llegar? Plaça Llorenç Bisbal, 13, Palma, Illes Balears (Mallorca)
Presentación del libro The Naked en el Bar Rita de Palma. Por John Headhunter. Imágenes: Carlos Penas.

