Sus figuras, a menudo femeninas, pero a veces asexuales o del mundo animal parecen respirar, vivir y contener en su interior una idea o un concepto inscrito en su forma.
Gundi Dietz, esculturas de cerámica contra la complacencia. Sus figuras, a menudo femeninas, pero a veces asexuales o del mundo animal, pueden presentarse de pie o lánguidamente tumbadas, pero, en cualquiera que sea su postura, su mirada está oculta, sumidas en una profunda introspección.



La porcelana, y en particular la distintiva finura y blancura de la porcelana vienesa “Augarten”, es el material preferido de la ceramista. La porcelana primero la trabaja mediante colada en moldes de escayola, para después dar “reanimar” las formas, darles vida mediante la adición, aquí y allá, de fragmentos de ropa, marcas inscritas en la piel, líneas de expresión, toques de esmalte e incluso de oro.
Cabezas, bustos o figuras de cuerpo entero, de pie o con una lánguida indiferencia. Las esculturas de Gundi Dietz desafían la estética femenina (es decir: o eres joven, delgada y hermosa, ¡o no cuentas!), aunque sin perder capacidad de seducción.
La ropa interior de encaje, los sombreros y peinados y los reflejos dorados son reveladores. La desnudez nunca es poco apropiada, sino que da acceso a la intimidad.

Cada una de estas mujeres de porcelana posee una presencia que, de manera silenciosa pero firme, reclama espacio y atención. Ya sea que su mirada esté dirigida hacia su interior o fija al frente, su estado de ánimo fundamental es la calma. Nos conmueven a través de su manera de ser.
Aunque la gran mayoría de las figuras son femeninas, no se puede considerar a Gundi Dietz como una artista de la feminidad o, peor aún, como un “artista feminista”, sería demasiado limitado. Porque, de hecho, son los seres humanos en toda su diversidad, ya sean hombres, mujeres o asexuales, así como animales e híbridos, los que inspiran su imaginación y sensibilidad. El ámbito de actividad de la artista es la vida misma.
Gundi Dietz va más allá del ámbito de la porcelana para abrazar el barro rojo, el bronce, aluminio, mármol o polímeros, sin abandonar la senda elegida.


A través de su compromiso como mujer y como artista, explora cada vez más profundamente lo que significa ser humano, eliminando en este proceso cualquier elemento superfluo o anecdótico.
Para más información: gundi-dietz.at
Gundi Dietz, esculturas de cerámica contra la complacencia. Por Piluca Soriano

