La gran feria donde la hostelería acelera, sueña y no pisa el freno.
Llega Horeca, la feria que enciende el motor de la hostelería balear. Hay ferias que son solo ferias, stands alineados como soldados cansados. Y luego está Horeca Baleares 2026, que es más bien una carretera abierta, un latido colectivo, un hervidero de almas que viven del fuego, del vapor, del ruido de platos que chocan como olas contra un acantilado. Mallorca primero, luego Ibiza, después Menorca, como si el archipiélago entero se hubiera puesto de acuerdo para encender una misma hoguera y bailar alrededor de ella.

Caminé por los pasillos como quien avanza por la noche americana, con los ojos muy abiertos y el corazón dispuesto a dejarse sorprender. Había cocineros que parecían poetas del cuchillo, camareros que movían las manos como si tocaran jazz, proveedores que hablaban de sus productos con la devoción de un predicador sureño. Todo vibraba. Todo tenía ese temblor eléctrico de las cosas que están vivas.

En cada esquina, una historia. En cada stand, un sueño. Y en el escenario, el Foro Horeca, voces que hablaban del futuro como si lo estuvieran escribiendo en ese mismo instante. La gente tomaba notas, asentía, discutía, se encendía. Era hermoso ver a tantos profesionales del sector reunidos no solo para vender o comprar, sino para entender hacia dónde va este oficio que es más una forma de vida que un trabajo.

Y mientras avanzaba, pensé que Horeca Baleares no es una feria, es un mapa. Un mapa de rutas que se cruzan, de ideas que chocan y se mezclan, de islas que se conectan por un puente invisible hecho de pasión y oficio. Mallorca, Ibiza, Menorca, tres paradas de un mismo viaje, tres capítulos de una novela que huele a pan recién hecho, a café fuerte, a mar y a madrugada.
Para más información: horecabaleares.com
Llega Horeca, la feria que enciende el motor de la hostelería balear. Por Bernd Eldelbar.

