Creaciones que muestran densos empastes de óleo en pinceladas ligeras, pero contundentes y en las que la cerámica adquiere una enorme fuerza visual.
Ismael Lagares: expresión, relieve, flora y fauna apabullante. Lagares trae desorden, energía y belleza a lo cotidiano desde su pueblo natal, Bollullos Par del Condado, hasta el resto del mundo. Todo tiene sentido por sí solo, pero cerámica y óleo alcanzan un perfecto equilibrio en cada una de sus creaciones. Para Ismael Lagares el arte representa una constante batalla entre su obra y él mismo. Su evolución le ha llevado a unas obras en las que los volúmenes empiezan a cobrar vida y en las que, poco a poco, aparecen como obras exentas que se encuentran dentro de un mismo plano, pero que podrían tener sentido autónomo al salir de él y convertirse en esculturas exentas independientes.
Sus cuadros son creaciones que intentan reconstruir el cosmos que habita en sus recuerdos, en sus emociones, en sus experiencias, e incluso en los sueños del artista. Entre sus series destacan A media Luz (2006-2007), Cuando el rio suena (2009), Paper’s ship (2010-2011), Circus Time (2012-2014). Ismael Lagares es uno de los artistas de su generación con mayor proyección nacional e internacional. A través de una abstracción de fuerte carácter expresionista, cada obra es un puente entre los sentidos del espectador y el mundo interior del artista. Sus lienzos son una explosión de color en los que la combinación de técnicas informalistas se traducen en composiciones de gran carga matérica y equilibrio exquisito.


El contrapunto de estas obras de factura colorista viene con la reciente introducción de cuadros monocromos, en los que un solo color domina toda la pintura, dando aún mayor importancia al juego de densidades de óleo y cerámica.
El color y la materia funcionan como puente entre los sentidos del espectador y el mundo interior del artista.
A través de una abstracción de fuerte carácter expresionista, cada obra produce un fuerte impacto visual en quien la observa. Juega con la densidad y los pigmentos, confrontándolos entre ellos y con el fondo, que en ocasiones se permite dejar como lino blanco descubierto, y convirtiendo así al propio soporte en materia pictórica. Su paleta se encuentra siempre en evolución, desde paisajes luminosos de intensos rojos, amarillos, azules y naranjas a su periodo ocre o sus obras monocromas, en los que un solo color domina toda la pintura y el lienzo.



La carga matérica es más sutil pero más importante que nunca e incorporan pequeñas pinceladas de color que, como destellos de luz, otorgan una cuidada tridimensionalidad al conjunto y recompensan una mirada pausada. Ismael Lagares es uno de los artistas de su generación con mayor proyección nacional e internacional.
Bajo la Galería Aurora Vigil-Escalera la obra de este artista onubense ya forma parte de importantes colecciones nacionales e internacionales tales como la Fundación Thyssen Bornemisza en Madrid, la Colección Mª Cristina Masaveu Peterson, el CAC de Málaga, la Fundación Benetton en Italia, la Fundación Valentín Madariaga de Sevilla, la Colección Privada Duquesa de Alba, la Fundación Banco Sabadell de Barcelona, la Colección Privada Courtyard Gallery en Dubai, la Colección de la Casa Real de Abu Dhabi, el Museo de Cáceres, el MACBA de Barcelona, la Caja Rural de Jaén y de Ciudad Real, la Caja Sur de Córdoba, la Fundación Pascual Ros, la Fundación Rafael Botí y el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso de Málaga, por citar algunas.
Para más información sobre Ismael Lagares
Ismael Lagares: expresión, relieve, flora y fauna apabullante. Por Coloma Flinn

