Las figuras invaden el espacio con una sensación de intemporalidad y la realidad se distorsiona hasta que las pinturas alcanzan un estado de suspensión.
Xue Ruozhe y el reencantamiento de la pintura figurativa. En los últimos años, su obra se ha centrado en explorar el límite de la realidad. Ruozhe Xue se sitúa en la delgada línea entre el realismo y una imaginería onírica y surreal. Sus lienzos están impregnados de una atmósfera críptica, hábilmente acentuada mediante el uso de tonos oscuros que proyectan sobre las figuras una sensación de intemporalidad.



El contexto ausente, muy a menudo oculto o disolviéndose en la vaguedad, elude cualquier intento plausible de desentrañar el enigma. Utilizando la pintura como su principal enfoque artístico, las obras de Xue exploran la recontextualización de la pintura figurativa dentro de la ecología mediática contemporánea, en la fisura existente entre la pintura y la imagen, así como entre la pintura y su propia historia.
Bajo una narrativa pictórica contenida se esconden las insinuaciones del artista sobre aquello que aún no se ha presentado o está a punto de suceder. Trabajando con una metodología muy restringida, Xue lleva la densidad psicológica de sus pinturas al límite; la realidad se distorsiona mediante una constante sustracción hasta que las pinturas alcanzan un estado de suspensión.

Partiendo de escenas cinematográficas y de experiencias personales, Xue Ruozhe despliega en el lienzo impresiones de París. Los colores contenidos y minimalistas, junto con los imprescindibles paraguas en días de lluvia, aparecen repetidamente en sus obras.
Desde las figuras vistas de espaldas hasta la paleta restringida, Xue Ruozhe explica: “Esta sutileza y contención generan una enorme fuerza y un amplio espacio imaginativo: la pintura no trata solo de representar algo, sino también de aquello que evoca”.
Para más información: xueruozhe.com
Xue Ruozhe y el reencantamiento de la pintura figurativa

