Hay discos que no envejecen, simplemente mutan, respiran y se reconfiguran con cada escucha.
Repasando la gestación de «Reflections On Kid A» de Radiohead. Puedes rebuscar en hemerotecas sonoras, desempolvar obras maestras, comparar épocas, recordar epifanías musicales… pero siempre ocurre lo mismo: por mucho que amplíes el mapa, acabas señalando Kid A de Radiohead como uno de los vértices absolutos de las últimas dos décadas. Hay mil y una razones para justificar su estatus de “best of the best”, pero quizá —solo quizá— existe una que sobrevuela todas las demás: su capacidad disruptiva, esa habilidad casi antinatural para ejecutar un tabula rasa y abrir un boquete estilístico en un panorama saturado de propuestas guitarreras tan idénticas como grisáceas.
Este año se cumplen 26 años del nacimiento de aquel cuarto álbum inmaculado y rupturista, un artefacto que aún late con la misma intensidad que el día en que vio la luz. Para celebrarlo, muchos volverán a poner en bucle joyas como Kid A, National Anthem, la delicadísima How To Disappear Completely o la siempre hipnótica Idioteque. Pero la efeméride merece algo más que una simple reescucha nostálgica: merece contexto, memoria y una mirada hacia el vértigo creativo que lo hizo posible.
Ahí entra en escena Reflections On Kid A, un documento crudo, breve —apenas cuarenta minutos— pero tremendamente revelador. En él, Thom Yorke se desnuda sin dramatismos, explicando la crisis personal y artística que empujó al grupo a dinamitar su propio lenguaje. No es un making-of al uso, ni un ejercicio de autobombo: es una radiografía emocional de un momento límite, el instante exacto en que una banda decide dejar de ser lo que era para convertirse en algo que nadie esperaba.
Verlo hoy, dos décadas después, es casi un acto arqueológico. No porque Kid A pertenezca al pasado, sino porque permite entender por qué sigue habitando el futuro. Quizá esa sea su verdadera magia: no importa cuántas veces volvamos a él, siempre parece estar un paso por delante, como si Radiohead hubiera grabado no un disco, sino una advertencia. Y seguimos intentando alcanzarla.
Para más información: radiohead.com
Repasando la gestación de «Reflections On Kid A» de Radiohead. Por John Headhunter.

