La feria reúne a 42 galerías de 11 países y apuesta por la renovación.
Justmad celebra su edición más global y renovada. El aire frío de marzo todavía se aferra a Madrid cuando Justmad abre sus puertas en el Palacio de Neptuno. La ciudad, que siempre ha sabido mezclar ruido y belleza, vuelve a encender su pulso durante la Semana del Arte. Y en ese pulso, firme como un latido viejo, Justmad 2026 se presenta con la determinación de quien sabe que ha llegado para quedarse. No hay temblor en su voz. Hay propósito.
La feria cumple diecisiete años y, como un animal que muda la piel, vuelve distinta. Más abierta. Más internacional. Más consciente de su tiempo. Reúne a cuarenta y dos galerías de once países, Argentina, Venezuela, Estados Unidos, República Dominicana, Ecuador, Paraguay, Perú, Suiza, Italia, Marruecos y España, y lo hace sin alardes, como quien enumera los puertos recorridos después de una larga travesía. La cifra no es lo importante. Lo importante es la dirección del viaje.
Casi la mitad de esas galerías llega por primera vez. Son nuevas voces, nuevos ojos, nuevas manos que traen consigo la urgencia de lo que todavía no ha sido dicho. Justmad las recibe como un capitán que sabe que un barco se mantiene vivo cuando admite a bordo a quienes aún no han aprendido a temer al mar. La feria quiere ser ese barco. Un lugar donde lo emergente no sea un adjetivo, sino una forma de respirar.
El talento femenino toma el mando en Justmad 2026.
Pero lo que define esta edición no es solo la renovación. Es la presencia de las mujeres. No como excepción, sino como norma. Sesenta por ciento de las artistas participantes son mujeres. Veintiocho de las cuarenta y dos galerías están dirigidas por mujeres. No son cifras lanzadas al viento. Son un cambio de marea. Un movimiento profundo que ya no se puede ignorar. Laura Darriba, al frente de la dirección artística, lo dice con claridad: no se trata de números, sino de reconocer el lugar que el talento femenino ocupa hoy en la creación contemporánea. Y uno siente que tiene razón. Que este es el rumbo correcto.
Óscar García García, director general, habla de acompañamiento, de construir un tejido artístico sólido. Sus palabras tienen el tono de quien ha visto crecer algo desde dentro. Y quizá por eso la feria no se limita a mostrar obras: quiere sostenerlas, darles un suelo firme, un futuro posible.
En ese mapa amplio aparece Just Latam, la sección dedicada al arte latinoamericano. Treinta y un artistas, diez galerías, once países. Bajo el comisariado de María Lightowler, el espacio se convierte en un puente entre orillas. Hay tensiones, desplazamientos, diálogos que cruzan el Atlántico como barcos nocturnos. La colaboración con Casa de América añade un marco institucional, un pensamiento que acompaña a la mirada. El arte no viaja solo; viaja con preguntas.

El arte sale a la calle, nace Just Off en el Barrio de las Letras.
Este año, además, la feria sale a la calle. Just Off lleva intervenciones y performances al Barrio de las Letras. La calle Verónica y las plazas cercanas se vuelven escenario. El arte deja el salón y pisa el suelo. Se mezcla con el ruido de los bares, con el paso de la gente, con la vida que no espera. Es un gesto simple y valiente: acercar el arte al ciudadano sin pedirle permiso. La colaboración con comerciantes y fundaciones del barrio amplía el alcance. El arte, cuando se mueve, contagia.
Hay premios —doce adquisiciones— y hay residencias en Segovia y en Ciudad de México. Hay programas como Just Solo, talleres, charlas, visitas guiadas. Todo ello forma un tejido que no pretende ser perfecto, sino vivo. Y lo está.
Cuando la feria inaugure el 5 de marzo, Madrid ya habrá empezado a llenarse de visitantes, de coleccionistas, de curiosos. Pero Justmad no parece querer competir con nadie. Su fuerza está en otra parte: en su mezcla de internacionalización, apoyo al talento joven, compromiso social y liderazgo femenino. En su voluntad de ser un espacio donde el arte no solo se muestra, sino que crece.
Y al final, cuando uno sale del Palacio de Neptuno y vuelve a la calle, queda la sensación de haber visto algo que avanza. Algo que no teme al cambio. Algo que, como los buenos relatos, sabe que lo esencial está en seguir adelante.
Para más información: justmad.es
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- ¿Cómo llegar? Cervantes, 42, Centro, Madrid
Justmad celebra su edición más global y renovada. Por Mónica Cascanueces.

