Sus pinturas se sitúan en un territorio donde la intuición gobierna y la materia pictórica respira con libertad.
Los paisajes emocionales de Sigrid Sandström. Su preferencia por el acrílico, con su secado rápido, le permite trabajar por capas, superponiendo manchas, veladuras, salpicaduras y huellas que construyen superficies densas pero abiertas. En sus lienzos no hay una composición cerrada de antemano: las formas emergen, se transforman y a veces desaparecen, dejando espacio al vacío como parte activa de la imagen.
El color ocupa un lugar central en su obra reciente. Rosas, naranjas, púrpuras y azules intensos dialogan entre sí con una energía casi física. Estas gamas audaces remiten tanto a una sensibilidad contemporánea como a una mirada hacia el primer Renacimiento, especialmente a los frescos de Giotto y Fra Angelico, donde el color y la espiritualidad se entrelazan. En Sandström, sin embargo, la referencia histórica no es literal, sino emocional: las túnicas, los campos cromáticos y los ritmos internos evocan una memoria pictórica filtrada por la experiencia personal.




Otro eje fundamental de su trabajo es la tensión entre presencia y ausencia. Paisajes marinos, horizontes y formas orgánicas parecen surgir y disolverse, invitando al espectador a una contemplación lenta. Algunas obras proponen un recorrido vertical, desde lo turbulento hasta lo sereno, como si el cuadro fuera un tránsito, un descenso o una ascensión interior.
Pequeños discos de color, casi como lunas o señales, aparecen en muchas de sus pinturas, alterando la escala y concentrando la mirada. Estos elementos funcionan como puntos de anclaje en medio de superficies cambiantes. En conjunto, la pintura de Sigrid Sandström transmite una sensación de búsqueda constante, donde pensar, sentir y mirar se funden en un mismo gesto pictórico.
Su obra no ofrece respuestas cerradas, sino experiencias abiertas, donde el tiempo, la memoria y el cuerpo del espectador participan activamente. Mirar sus cuadros es aceptar la incertidumbre, dejarse llevar por el color y reconocer en la pintura un espacio de silencio, reflexión y posibilidad poética, íntima y profundamente humana en el presente compartido visual.
Para más información: sigridsandstrom.com
Los paisajes emocionales de Sigrid Sandström

