La cocina italiana es historia viva y estos restaurantes la cuentan en Mallorca.
La cocina italiana ya es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. La UNESCO ha reconocido la tradición culinaria italiana como “un modelo de identidad sociocultural”. No se trata solo de platos o recetas, es un ritual de amor, un lenguaje hecho de gestos, aromas y sabores que mantienen unido a un país. Alrededor de una mesa puesta, Italia se reconoce a sí misma; allí se comparten sueños, se discute, se hacen las paces y se transmiten recuerdos.
Desde diciembre de 2025, clásicos como la pasta a la carbonara, los espaguetis a la boloñesa, la lasaña, el risotto, el tiramisú, el gelato artesanal, la pizza Margherita, la ensalada Caprese, el aceite de oliva virgen extra y el limoncello forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La Unesco no ha inscrito solo recetas emblemáticas, sino toda una tradición: su inmensa variedad de sabores, técnicas y rituales; la relación con el territorio; el respeto por los ingredientes; y, sobre todo, el arte de reunir a las personas alrededor de la mesa.
Reunida en Nueva Delhi, la organización de las Naciones Unidas ha incluido en su Lista Representativa una cocina que alimenta y, al mismo tiempo, transmite historia, identidad y pasión. La Unesco la define como un sistema unificador que convierte el tiempo compartido en la mesa en una herramienta para expresar sentimientos, construir diálogos y compartir ideas. Este reconocimiento pone en valor no solo las recetas conocidas en todo el mundo, sino la profunda conexión de la cocina italiana con su historia y su modo de vida.
Italia suma así un nuevo motivo de orgullo cultural y recuerda que su tradición gastronómica se transmite de generación en generación: no solo se come, sino que se vive. La candidatura presentada en 2023 por los ministerios de Cultura y de Agricultura y Soberanía Alimentaria, apoyada por expertos y estudiosos, subrayó que la propuesta no alude a un plato aislado, sino a un modelo cultural compartido. Ese modelo incluye experiencias comunitarias, la elección consciente de las materias primas, la convivencia en la mesa, la transmisión de saberes a las nuevas generaciones y el respeto por las temporadas y los territorios.
“La cocina italiana es mucho más que un conjunto de recetas: es un ritual cotidiano que nos acompaña desde siempre y que, cada día, nos define. Es una tradición en continuo movimiento, que se transforma, se adapta y se enriquece gracias a las infinitas influencias locales que la atraviesan.” — Francesco Lollobrigida, ministro de Agricultura.
Esa vitalidad, la capacidad de evolucionar sin perder la esencia, es la que ha llevado a Italia a convertirse en un referente cultural global: una cocina que no solo sacia, sino que narra quiénes somos.

La Búfala de Alaró
Conocer la cocina de los sicilianos en el pequeño “Little Italy” de Alaró revela una diferencia abismal: no solo en el lenguaje, sino en el gusto, la mentalidad y el humor. Canallas y ruidosos, su oficio habla por sí mismo: trabajo diario, buen equipo y atención al detalle. La pasta es la columna vertebral de esa tradición. La pasta alla ruota resume su ingenio: pasta larga que se envuelve en la rueda de Parmigiano Reggiano hasta formar una salsa densa y brillante. Junto a ella, las pizzas al horno de leña son ley: masa que cruje, borde que canta y tomates que saben a verano; simples, directas y sin artificios.

Bianco e Rosso
Un rincón italiano auténtico donde entregarse a una experiencia gastronómica plena: los tesoros del mar y la tierra se encuentran en cada plato. Desde la pizza artesanal y la pasta fresca hasta el perfume embriagador de la trufa y la textura aterciopelada de los funghi porcini. Déjese llevar por el sabor inconfundible del Parmigiano Reggiano y cierre el viaje sensorial con la dulzura seductora de un cremoso tiramisù.

La auténtica pasión de RivaReno por el helado artesanal.
Una de las experiencias que uno no se puede perder es disfrutar del auténtico gelato italiano. Son toda una institución, parte de su cultura y una dulce delicia a la que nadie se puede resistir. El éxito de los helados RivaReno viene de la singularidad, cuyas recetas originales son constantemente revisadas y refinidas hasta conseguir un helado perfecto, único en sabor y textura que de inmediato fue galardonado desde el segundo año por la guía Gambero Rosso y en 2008 recibió el premio al “mejor helado de Italia” por la asociación ”Golosaria”.
La cocina italiana, reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Por Bernd Eldelbar.

