METAFABLES es mucho más que un proyecto artístico: es el universo personal donde Andrew Blucha ha ido dando forma, durante años, a una sensibilidad visual reconocible.
Andrew Blucha, donde lo bello convive con lo perturbador. En este espacio simbólico, cada imagen funciona como un fragmento de un edificio mayor, una arquitectura narrativa construida con paciencia, obsesión y coherencia estética. No se trata de ilustraciones aisladas, sino de un sistema vivo de símbolos, atmósferas y relatos que dialogan entre sí de manera silenciosa y persistente.


La obra de Blucha se caracteriza por una fascinación constante por lo fantástico y lo surreal.
Sus ilustraciones combinan antiguos motivos anatómicos con referencias al misticismo, el absurdo y una marcada influencia de la moda victoriana. Esta mezcla genera escenas inquietantes y poéticas a la vez, donde lo bello convive con lo perturbador sin necesidad de explicaciones racionales. El espectador es invitado a contemplar, no a descifrar, dejando que la imagen actúe de forma intuitiva.
Entre sus influencias más evidentes se encuentran Gustave Doré y Roland Topor, aunque Blucha no se limita a rendir homenaje. Su trabajo avanza hacia territorios inesperados, reinterpretando estos referentes desde una mirada contemporánea, personal y profundamente introspectiva. El resultado es un lenguaje visual propio, reconocible incluso sin firma.


Los títulos de sus obras añaden una capa adicional de significado. A menudo literales, funcionan como pequeñas sentencias emocionales que amplifican el impacto de la imagen. Frases como “MY THOUGHTS ARE LIKE DARK WILD HORSES” o “FIRE BURNS BRIGHTER IN THE DARKNESS” no explican la obra, pero la tensan, la cargan de resonancias internas y emocionales. Entrar en METAFABLES es aceptar una experiencia hipnótica, donde cada obra es una puerta y cada puerta conduce a un mundo inquietante profundamente humano.
Para más información: metafables
Andrew Blucha, donde lo bello convive con lo perturbador. Por Mónica Cascanueces.

