Cerdita: una película sobre bullying de Carlota Pereda

La directora y guionista Carlota Pereda convierte en un largometraje su corto ‘Cerdita’ ganador del Goya en 2019

‘Cerdita’, una película sobre bullying de Carlota Pereda. Una perturbadora pieza de terror que presenta un cóctel inesperado de costumbrismo rural, denuncia social, metáfora reivindicativa y muchas dosis de casquería. La película se estrenó el 14 de octubre tras pasar por San Sebastián y Sitges.

‘Cerdita’. Carlota Pereda

En el seminal cortometraje ‘Cerdita’, Carlota Pereda ya proponía una combinación de lo más sugerente e insospechada: costumbrismo rural, gordofobia, bullying y un psycho killer. Y una protagonista totémica: Laura Galán.

Esos catorce minutos de humillación y crueldad bajo el sol y el sudor inclemente de un verano extremo que sufría una chica, Sara, por parte de unas compañeras maltratadoras, se amplían ahora en una película que nos sumerge en las entrañas de la angustia adolescente herida por el abuso, situando el cuerpo de la mujer y la violencia estética en el centro del discurso. 

Por eso resulta tan estimulante que esa reflexión social se convierta en el germen de un dispositivo de terror puro en el que la carne se mancilla y se hiere de diferentes maneras. Como si ‘Fat Girl’, de Catherine Breillat se cruzara con ‘La matanza de Texas’ de Tobe Hopper a través de la grotesca crónica negra ibérica en clave pop.

Puede que la narración tenga algunos desequilibrios, que algunos elementos no terminen de encajar, pero no se puede negar la capacidad de Carlota Pereda para configurar un universo propio, para crear atmósferas de una incomodidad truculenta a la luz del día y para construir imágenes de una fuerza expresiva portentosa que, de forma instantánea, pasan a ocupar un lugar de culto dentro de la iconografía del terror contemporáneo porque están cargadas de un significado icónico. Y es que la casquería adquiere una razón de ser en ‘Cerdita’ con ese juego irónico que establece la cineasta para hablar de su protagonista a través de la esclavitud de mirada de los otros. Por eso no elude el ‘gore’, la sangre y las vísceras, la violencia en todas sus formas. Por eso se convierte en un festival catártico de liberación, de la carne, en efecto, y de los prejuicios. 

Presentación de ‘Cerdita’, una película sobre bullying de Carlota Pereda

Carlota Pereda (Las rubias, Acacias 38), directora y guionista de este peculiar thriller, debuta de manera brutal con su primer largometraje. Burlas y terror en Extremadura denunciando la situación humillante que sufren algunas personas, sobre todo niños y adolescentes.

En la película Cerdita será Laura Galán (Orígenes secretos) quien interpreta a Sara. Ella es una muchacha obesa que vive acosada y marginada en un pequeño pueblo: Villanueva de la Vera (Cáceres). No sentirse a gusto en tu propia piel puede resultar angustioso, sobre todo si tienes por madre a una mujer ignorante, tirana e insensible que da vida la grandiosa Carmen Machi.

Del acoso y vejaciones se van a encargar sus compañeras de clase. Claudia Salas es Maca, la más hiriente; Irene Ferreiro interpreta a Claudia, la más piadosa; Camille Aguilar es Roci, la tercera en discordia.

Escenas desagradables en las que insultos y crueldades despiertan por un lado compasión, pero sobre todo rabia e incomodidad, las mismas que siente la protagonista.

Claro que todo tomará un tinte distinto con la aparición de un desconocido, Richard Holmes (Hasta el cielo), justiciero y asesino en serie. Sara nunca volverá a ser la misma tras conocerlo.

‘Cerdita’. Carlota Pereda. Laura Galán quien interpreta a Sara

Por eso, ‘Cerdita’, la película, no es solamente una reflexión sobre el bullying, que lo es. Es una advertencia sobre los efectos secundarios del acoso. ¡Peligro…bullying!

Este conocido término en inglés ha existido, lamentablemente, desde siempre. Las víctimas, habitualmente son niños o jóvenes con alguna diversidad funcional o un aspecto diferente a la mayoría, sufren de maltrato psicológico, verbal o físico.

Este tipo de acoso tiene graves efectos en la salud, pudiendo causar daños psicológicos durante el resto de sus vidas, incluso llegar hasta el suicidio. El porcentaje es alarmante, 1 de cada 4 niños o adolescentes lo padecen.

El perfil del acosador es el de alguien que no tiene empatía, incapaz de ponerse en el lugar del acosado. El origen de esa violencia puede venir causado por problemas sociales o familiares, incluso también haber sido acosados.

En Cerdita se pueden apreciar claramente algunos de los indicadores de ese acoso, que lejos de alertar a los padres de Sara, son motivo de reproche e insultos. Depresión, ansiedad, sensación de ahogo, dolor de cabeza y dificultad de concentración son algunos síntomas.

‘Cerdita’. Carlota Pereda. Actriz Laura Galán y la directora y guionista Carlota Martinez Pereda

Justicia sangrienta

Carlota Martinez Pereda ha arriesgado mucho en este «híbrido» de película, podríamos decir. Al igual que lo es el haber decidido desarrollar la historia de un cortometraje. Y le ha salido bien, bastante bien.

Cerdita no es sólo una película de denuncia o reivindicación de un problema social como es el acoso entre adolescentes. Ese es el nombre que le dan sus compañeros de clase a Sara. Quizás para conseguir más notoriedad y relevancia al asunto, llamará la atención con una serie de violentos crímenes que se van sucediendo a medida que transcurre la trama.

La angustia y desasosiego que despiertan dos de las víctimas a la espera del «golpe de gracia», se podría comparar al terror que causan este género de películas, tipo Carrie o La matanza de Texas.

Pero lo más llamativo y por momentos jocoso, es que todo sucede en un ámbito rural, paleto en ocasiones, de la España profunda. No hace falta irse a Estados Unidos para toparse con un despiadado asesino en serie. Un perturbado psicópata que sólo demostrará un ligero atisbo de simpatía por la protagonista, convirtiéndose de este modo en su guardián, su vengador.

Terror en la España cañí. Familia no hay más que una

La familia de Sara es bastante peculiar. Un padre también obeso, Julián Valcárcel (Modelo 77, Las brujas de Zugarramurdi), carnicero de profesión, totalmente ajeno a lo que le ocurre a su hija, aunque la quiera y se ponga de su parte ante las broncas de su madre. Calzonazos y pusilánime, siempre dócil ante la actitud de su mujer.

Carmen Machi borda el personaje de la madre de Cerdita. Mujer de pueblo, con un acentuado acento extremeño, autoritaria, sin pizca de sensibilidad y amargada de la vida. Intransigente con la torpeza de su hija, con los desatinos producto del calvario que está sufriendo. Sólo al final va a demostrar un poco de empatía al surgir algo parecido a un instinto maternal.

Un hermano pequeño que se aprovechará de las circunstancias y sacará partido de la situación de su pobre hermana. Ella, de todas formas lo quiere e intercederá para que el psicópata no le haga daño.

Y sin ser de la familia, pero toda una institución en el pueblo, son la pareja de la Guardia Civil formada por Juan Carlos, Chema del Barco y Juan Carlitos Fernando Delgado Hierro. Padre e hijo en la película, parodiarán a la benemérita de manera divertida y tópica, siendo otro cliché de la España rural.

Conclusión de ‘Cerdita’ de Carlota Pereda

Cerdita es una original película, mezcla de cine social y de terror, una combinación que puede resultar grotesca, pero que tiene su gran dosis de interés. Una brutal manera de denuncia ante una lacra social que su directora, Carlota Pereda, se ha arriesgado a mostrar con sangre, mucha sangre y violencia.

Ese tipo de acoso entre los jóvenes se acrecienta y empeora con las nuevas tecnologías. Subir vídeos denigrantes a las redes para burlarse puede dejar secuelas psicológicas para el resto de la vida de las víctimas.

Además, también es un espejo en el que se reflejan las virtudes y defectos de los municipios pequeños. Bonitos paisajes bucólicos naturales junto con chismes y cotilleos tan habituales y que son motivo de trifulcas.


‘Cerdita’, una película sobre bullying de Carlota Pereda. Por Irene Abecia Navarro