‘Frases hechas y expresiones coloquiales’ de Montse Carné

Montse Carné es una fotógrafa creativa-conceptual que desde hace años, experimenta con la técnica del autorretrato, un tipo de fotografía muy personal que le permite explorar las posibilidades de la fotografía, el retoque y los cuerpos humanos.

‘Frases hechas y expresiones coloquiales’ de Montse Carné. Explica que para ella, la fotografía «es terapia, una forma de sacar todo lo que me inquieta, la luz y la oscuridad que habitan dentro de mí». A través de las imágenes, la artista se analiza y expone problemas sociales y personales propios de esta sociedad. 

Frases hechas y expresiones coloquiales es un proyecto en el que lleva trabajando los últimos años y que parte del lenguaje doméstico utilizado de forma figurada para darle un giro y volverlo literal. «Intento plasmar en imágenes aquellas expresiones que llevamos escuchando desde niños».

‘Frases hechas y expresiones coloquiales’ de Montse Carné. En las fotografías podemos ver cómo los cuerpos humanos expresan problemas tales como la ansiedad, los trastornos alimenticios, las crisis y otros malestares.

Un poco más sobre Montse Carné:

Montse Carné, natural de Terrassa, vive a caballo entre Barcelona y Madrid. Cursó estudios de psicología, pero se dio cuenta de que la fotografía era lo que le removía por dentro. Después de investigar con varios tipos de técnicas fotográficas, decidió embarcarse en la experimentación mediante el autorretrato.

Lo utiliza como terapia para deshacerse de las sombras del pasado, evolucionar y seguir conociéndose. Su cuerpo (o parte de él), junto con pocos elementos más,  son los que componen su obra. Busca remover el interior del espectador.

Participó en Stripart 2014 (Barcelona) con ‘Vita brevis’, su primer trabajo de autorretrato y desnudo. El mismo año colaboró en una exposición colectiva sobre Barcelona, en la galería Barcelona Visions, trabajo que reconoce no tener nada en común con lo que hace ahora. Le encanta la fotografía analógica.

Tiene entre manos un proyecto con una cámara de placas 9×12 que piensa llevar a cabo en cuanto domine un poco más la técnica. Mientras nos habla de esto, nos susurra al oído que le apasiona la fotografía Post Mortem de la época victoriana.

Por Lidia Caro