La “egología” y las 3 grandes brechas que están acelerando la desaparición de la humanidad

El sociólogo Otto Scharmer detecta tres grandes brechas que impiden que el ser humano pueda vivir de manera sustentable en el planeta

Como quizá nunca antes en la historia de la civilización, el ser humano experimenta una sensación de haber llegado a un punto crítico, en el que se enfrenta con un abismo. Como señala el profesor de MIT Otto Scharmer en una entrevista reciente, existe la sensación de que “somos una civilización que se desmorona y se acaba”. Para Scharmer, este final  podría significar una transformación radical y probablemente no un final absoluto, pero de todas maneras atravesamos un punto abismal, el cual es resultado de nuestras propias acciones.

Scharmer es conocido por identificar un modelo “egológico” como la causa principal del desastre climático, cultural y existencial en el que nos encontramos, esto en oposición al modelo “ecológico” que propone. Scharmer entiende que la civilización moderna, para la cual la economía es lo fundamental, está basada en una importancia excesiva del ego. Es alrededor del ego de las personas que gira el mundo y esto genera un modelo consumista y una sensación de alienación, en el que las personas están cegadas de la realidad del otro, sea este “otro” una persona, una planta o un animal.

Otto Scharmer cree que la amenaza de que la pandemia recrudezca ciertas tendencias autoritarias en los gobiernos tiene como base más profunda un modelo de “negocios autoritarios” cuyo centro son “las grandes empresas de datos que se apropian de nuestros datos sin tener legitimidad para hacerlo y mantienen un modelo de negocio que está socavando la democracia y amenazando el futuro de nuestra civilización”. Los gigantes de la tecnología han homologado un modelo de extracción de las compañías de energía y lo han llevado al terreno de la vida humana. “Necesitamos un nuevo contrato social en torno a nuestro sistema económico y financiero, porque demasiado de este se basa en la extracción”, dice al respecto Scharmer.

El autor cree también que estamos en un periodo de sacudidas que seguirá estremeciendo y golpeando las estructuras de la civilización. Nuestra capacidad de salir adelante depende, según él, de responder a lo que llama tres grandes brechas, a saber:

1. La ecológica, “que desconecta nuestro ser de la naturaleza, porque la brecha entre nuestra conciencia y lo que hacemos es cada vez mayor”.

2. La social, “que desconecta nuestro ser de los otros y está provocando una creciente división e injusticia social”. 

3. La espiritual, “que desconecta a nuestro ser de sí mismo.” 

Scharmer describe con gran sencillez –y por ello también con gran lucidez– nuestra problemática.  Las tres brechas son tres grandes desconexiones, que están, as u vez, conectadas entre sí. El problema ecológico es un problema espiritual y el problema espiritual es problema social y viceversa. En todos los casos llenamos estas necesidades y responsabilidades con falsos substitutos como puede ser la tecnología y los objetos materiales. En esta encrucijada Scharmer encuentra un poco de esperanza en ciertos movimientos colectivos, pero señala que es indispensable un cambio radical de conciencia.