Maria Hesse | Cuerpos desnudos y feminismo

Parece vulnerable, una especie de princesa romántica o lánguida heroína, pero este sólo es el velo naif con el que Maria Hesse ilustra metafóricamente los sentimientos más profundos de la naturaleza femenina porque su contenido de naif no tiene nada. Tras esa aparente sensibilidad, se esconde una fuerza brutal que nace del interior y se revela como atrevida y audaz, reservando ese punto de misterio que nos mueve y nos descoloca.

Hay un protagonismo casi total de las mujeres en tu trabajo, ¿es una parte de reivindicación feminista? Antes ni me planteaba esto. Dibujaba mujeres porque me salía de forma natural y es lo que mejor conozco. No creo que dibujar mujeres en sí se pueda meter dentro de una reivindicación feminista. Esto ya lo hacían los hombres sin tener ese mensaje. Lo que lo hace feminista es cómo y qué se quiere transmitir con esa ilustración. En que situación está, que mensaje conlleva. Estamos viviendo un momento muy interesante donde grupos de música femeninos, fotógrafas, cineastas… o ilustradoras estamos contando nuestras historias. Estamos contando las cosas desde nuestro punto de vista. Las mujeres somos más que madres, novias o acompañantes. Somos sexuales, somos ambiciosas, fuertes… y también nos tiramos pedos.


El universo de tu trabajo también tiene sentido del humor. Pues es que soy así sin darme cuenta. Me encanta reírme de las cosas y además en mi día a día digo un montón de tonterías. En redes sociales y con el trabajo, pretendo ser una persona formal, pero mira, por mucho que lo intento, vas tú y me haces esta pregunta ¡Y en realidad me encanta! Porque entiendo que al final estoy siendo sincera con lo que hago y eso acaba viéndose reflejado.


Y otros elementos importantes son el cuerpo y la sensualidad. No solo es sensualidad, se trata de normalizar. El cuerpo desnudo de una mujer en la vida diaria, en publicidad, en el arte… se ha cosificado. Lo que trato al mostrar esta desnudez y sexualidad de la mujer, es normalizarlo, o al menos esa es mi intención. Que ya sabemos que el hombre puede ser sexual y está bien visto que lo sea, pero las mujeres siempre andamos debatiendo de si es una frígida, calienta braguetas o promiscua, siempre en plan negativo.