Dario Maglionico | Entre el realismo y el surrealismo

Dario Maglionico, Reificazione #47, oil on canvas, 170 x 250 cm, 2018

Mis trabajos fijan al ser humano y su entorno en una atmósfera de suspensión de ensueño. Amplios puntos de fuga, diversos puntos de vista e intersecciones de planos, hacen variar la percepción del espectador, sugiriendo cada vez una forma diferente de acercarse al lienzo. Las figuras incitan esta actitud, incluso si sus posturas pueden ser extrañas, reflejan la voluntad de plantear preguntas al espectador: ¿Dónde estás? ¿Qué estás mirando? ¿Quién eres tú? ¿Podrías mirarte desde un punto de vista diferente? Nuestros recuerdos están fijados en nuestro cerebro por la unión sincrónica de los sentidos. Mis lienzos son una transposición de estos recuerdos, sincronizaciones de una vida que es el punto de encuentro de cada momento pasado o presente. La reificación es un proceso mental que combina las experiencias pasadas con ciertos recuerdos, en relación con aquellos que tenemos como ejemplos presentes. Como consecuencia, permite gestionarlos todos en una línea temporal que es subjetiva y se basa en la propia experiencia. Mis trabajos intentan probar este proceso, subrayando sus carencias y contradicciones, son la visión sincrónica que une causa y efecto, pasado y presente a la vez, en un presente eterno donde vive nuestra identidad.

Dario Maglionico, Reificazione #54, oil on canvas, 105 x 65 cm, 2019

Entrevista al artista Dario Maglionico

¿Puedes contarnos sobre el proceso de hacer tu trabajo? Mi inspiración viene de la vida real, cuando algo me golpea, tomo una foto con mi teléfono inteligente o bosquejo una posible composición en mi cuaderno de bocetos.
Me concentro en la vida diaria y en la experiencia que nos une a todos, en un diálogo entre nosotros. Todo comienza con mi vida, con mi claustrofilia.
De mis bocetos y fotos, uso para elegir los mejores y luego vuelvo para tomar más fotos siguiendo la idea de composición que previamente dibujé en mi libro. Entonces, después de esta colección de fotos, regreso a mi estudio y trabajo en una composición fotográfica en mi PC que será la referencia para trabajar en el lienzo.
Cada nuevo trabajo es un camino hecho de elecciones que a veces me aleja de mi referencia inicial. Es el resultado de una serie de elecciones. Cada trabajo es un nuevo reto. En cada lienzo busco un nuevo paso. Cada día elijo y dejo algo. Siempre trabajo en la memoria, nuestra principal identidad. Ahora estoy investigando el espacio por la luz, este es el último paso hasta ahora, pero por lo general no me importa dónde me llevará este camino.

Dario Maglionico, Reificazione #55, oil on canvas, 70 x 95 cm, 2019

¿Cómo definirías la belleza en 140 caracteres o menos? Belleza es la definición que cada uno de nosotros da de belleza.

¿Qué artista del pasado te gustaría conocer? Velázquez. He estado por primera vez en Prado el mes pasado. Estaba totalmente asombrado ante sus lienzos. Creo que ser una pequeña mosca en la pared de su estudio en ese momento hubiera sido realmente increíble, ver cómo sus obras estaban tomando su forma definitiva. SIN preguntas, se trata de verlo en el trabajo.

¿Alguna vez has tenido un momento en el que cuestionaste completamente tu carrera? Todos los días, pero no puedo ver otra manera de vivir ahora. Pintar hoy es una gran parte de mi vida que no puedo dejar de lado. Ser artista significa tener la responsabilidad y el privilegio de una confrontación continua contigo mismo, cada momento está dedicado a tu pasión. Tienes total autonomía en el trabajo. Pero al mismo tiempo tenemos que lidiar con la falta de seguridad financiera y con el temor de no poder continuar con nuestra investigación artística. En esta vida la suerte es importante, pero siempre debe ir acompañada de un compromiso constante. Además de eso, la pintura es puro placer.

Dario Maglionico, Reificazione #56, oil on canvas, 55 x 75 cm, 2019

¿Cuál es tu rutina diaria cuando trabajas? Trabajo simultáneamente en varias pinturas, la pintura al óleo determina el momento. También depende del tamaño del trabajo, puede tardar un mes, una semana o algunos días. Me gusta dar a cada paso su espacio y vivir el proceso que lleva al resultado final. No vivo la furia creativa como un jet incontrolable, sino como un flujo que se ralentiza y se adapta a la evolución de los acontecimientos. El trabajo evoluciona, nunca se ha fijado en la idea inicial. En un determinado momento el lienzo ha terminado. Sobre todo miro y elijo.

¿Por qué amas lo que haces? Porque el arte es una investigación continua, está en la esencia de las cosas. El arte es una alternativa y un lenguaje universal a través del cual transformamos lo que antes era solo un concepto, es una línea directa entre el sentimiento y lo tangible. El arte es lo que nos ayuda a tomar conciencia de la vida y la realidad que nos rodean. Pintar es el tiempo que me dedico a mí mismo, el momento en el que trato de satisfacer mi curiosidad sobre lo que me rodea.

Dario Maglionico, Reificazione #53, oil on canvas, 160 x 105 cm, 2019

ENG: My works fix the human being and its environment into a dreamlike suspension atmosphere. Wide vanishing points, various points of view and intersections of plans, make vary the viewer’s perception, suggesting every time a different way to approach the canvas. Figures incite this attitude, even if their poses might be bizarre, they reflect the will to pose questions to the beholder: Where are you? What are you looking at? Who are you? Could you look at yourself from a different point of view? Our memories are fixed in our brain by the synchronic union of senses. My canvases are a transposition of these memories, synchronies of a life which is the meeting point of every single past or present moment. The reification is a mental process that combines the past experiences to certain memories, in relation to those we hold as present instances. As a consequence, it allows managing all of them on a temporal line that is subjective and based on one’s own experience. My works try to prove this process, underlining its lacks and contradictions, they are the synchronic vision that joins cause and effect, past and present at once in an eternal present where lives our identity.

Dario Maglionico, Reificazione #50, oil on canvas, 200 x 140 cm, 2018

An Interview with Dario Maglionico

Can you tell us about the process of making your work? My inspiration comes from real life, when something hits me I take a photo with my smartphone or sketch a possible composition on my sketchbook.
I focus on daily life and the experience which links all of us, in a dialogue between each other. Everything begins with my life, with my claustrophilia.

From my sketches and photos, I use to choose the best ones and then I come back to take more photos following the idea of composition I previously sketched in my book. So after this pics collection I go back to my studio and work on a photographic composition on my PC that will be the reference to work on the canvas.
Each new work is a pathway made of choices that sometimes carries me far from my early reference. It is the result of a series of choices. Every work is a new challenge. On each canvas I look for a new step. Every day I choose and leave something. I always work on memory, our main identity. Now I’m investigating the space by the light, this is the last step so far but I usually don’t mind about where this path will carry me.

How would you define beauty in 140 characters or less? Beauty is the definition that each of us gives of beauty.

Which artist of the past would you most like to meet? Velazquez. I’ve been for the first time at Prado last month. I was totally astonished in front of his canvases. I think that being a little fly on the wall of his studio at the time would have been truly amazing, to see how his works were taking their ultimate shape. NO questions, it’s all about watching him at work.

Dario Maglionico, Reificazione #57, oil on canvas, 55 x 75 cm, 2019

Have you ever had a moment when you questioned your career entirely? Every day, but I can’t see any other way to live now. Painting today is a huge part of my life that I can’t leave apart. Being an artist means having the responsibility and the privilege of continuous confrontation with yourself, every moment is dedicated to your passion. You have total autonomy on work. But at the same time we have to deal with the lack of financial safety and with the fear of being unable to pursue our artistic research. In this life luck is important, but it has to be always accompanied by a constant commitment. Besides that, painting is pure pleasure.

What is your daily routine when working? I work simultaneously on several paintings, the oil paint determines the timing. It also depends on the size of the work, it may take a month, one week, or a few days. I like to give each step its space and live the process that leads to the final result. I don’t live the creative fury like an uncontrollable jet but rather as a flow that slows down and speeds up adapting itself to the course of events. The work evolves, it has never fixed on the initial idea. At a certain time the canvas is over. Mostly I watch and choose.

Dario Maglionico, Reificazione #52, oil on canvas, 147 x 101 cm, 2018

Why do you love what you do? Because Art is continuous research, it is in the essence of things. Art is an alternative and a universal language through which we transform what previously was just a concept, it’s a direct line between feeling and the tangible. Art is what helps us to become aware of life and reality that are surrounding us. Painting is the time that I dedicate to myself, the moment when I try to satisfy my curiosity about what surrounds me. www.dariomaglionico.com