‘A Nude – the perfect body’ by Matthew Herbert

El desnudo ha sido la forma de expresión más primaria en la historia del arte desde las primeras representaciones pictóricas que conocemos. No obstante, hasta hace poco no existía un desnudo musical puro y duro. Para The Nude (The Perfect Body), Matthew Herbert ha grabado los sonidos de un cuerpo desnudo en una habitación durante 24 horas. Durante ese tiempo, el cuerpo hace todo lo que hacemos los humanos: come, duerme, se lava, hace sus necesidades, se masturba, se mueve, etc. Estas grabaciones del cuerpo han sido condensadas y distribuidas para formar una obra en 8 partes. Cada una de estas piezas son posados en las que el cuerpo es es el solista y Herbert el marco y el lienzo. La longitud de las mismas oscila entre 7 minutos y una hora. Mientras que todas las actividades capturadas por el micrófono de A Nude son nuestras actividades diarias – ruidos que nos son familiares – escuchar a alguien en el baño es un sonido muy transgresor para nuestros oídos modernos. En una era en la que el cuerpo es el centro de nuestra atención, llama la atención lo sorprendente que resulta escucharlo de cerca.
Este documento tan extraño, inversivo, conscientemente voyeur y cautivador supone un espejo sónico en el que nos reflejamos todos. Así es como sonamos cuando alguien está escuchando.

A NUDE – THE PERFECT BODY

This British electronic musician certainly isn’t afraid of working with high concept, as demonstrated by his latest – minimalist experimental sound collages of the recorded sounds of a naked body alone in a room for 24 hours.
During that time, the body does everything that humans do: it eats, sleeps, washes, wees, trims, wanks, moves, poos and so on. These recordings of the body have been condensed and organised into a work in eight parts,with Each of these musical pieces expressing poses – distillations or meditations where the body itself is the soloist and Herbert the frame and canvas.

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matthewherbert.com