The Kilimanjaro Darkjazz Ensamble, música para visualizar el silencio

Me encontré con The Kilimanjaro Darkjazz Ensemble por la gracia del dios de los algoritmos en la Red y sin estar muy consciente de lo que estaba escuchando se convirtieron en una entrañable compañía, la música perfecta para acompañar la progresión del crepúsculo, con la mutación de la luz y del estado de ánimo, siempre capaz de llenar todo el espectro emocional sin desbordarse. Aunque su música está llena de una magia espectral, nunca es fortuita, siempre es el resultado de atravesar las sombras, de una lúdica resiliencia.

Este proyecto de «jazz oscuro» con un amplia variedad de recursos que van desde el post-rock al downtempo y al drone fue creado para «componer música nueva para películas mudas» como las de Murnau o Fritz Lang. La banda tiene (o tenía) como sus dos ejes fundamentales a Jason Köhnen (también Bong-Ra) y a Gideon Kiers, quienes se conocieron en la universidad en Holanda, y tiene su álter ego aún más oscuro y lúgubre pero igualmente fantástico en el proyecto The Mount Fuji Doomjazz Corporation. Como puede percibirse fácilmente escuchando cualquiera de sus pistas, cuentan con una gran flexibilidad para utilizar instrumentos tradicionales con elementos electrónicos y conjugarlos en una mezcla de improvisación con programación (son una fina orquesta a veces de siete miembros, profusa y delicada, que no escatima pero tampoco celebra antes de tiempo). El resultado es un universo de sombras sonoras que por momentos nos parece llevar a lugares melancólicos-melódicos como los de Portishead con algo de Angelo Badalamenti –en bosques embrujados– o de The Cinematic Orchestra, que a veces se vuelven más abstractos, misteriosos y meditativos, con la presencia subterránea e hipnótica de constantes grooves. La mejor introducción es seguramente su disco en vivo I Forsee the Dark Ahead, if I Stay:

Se nota la belleza con la que el Kilimanjaro Darkjazz Ensemble teje atmósferas negras pero llenas de energía, haciéndonos ver una cierta numinosidad en la oscuridad. Es la banda sonora de películas del pasado pero también de inefables películas de horror cósmico del futuro. Es noir, es dead-jazz, pero hay una enorme fuerza en andar por los sótanos mentales, por no enloquecer ante el limbo que atraviesa. Su música ha sido descrita como jazz fúnebre, pero más que el jazz de un funeral o de una procesión luctuosa es el jazz del Bardo, de los espacios intermedios en los que el alma vaga a la deriva y se encuentra con su propia fantasmagoría, a la cual puede tristemente confundir como autónoma y sufrir entonces el hechizo, la pérdida, la eterna seducción de los abismos. Este es el jazz de jugar con los estados liminales o interdimensionales para dejarse llevar por el viento hechizado de la cañada, por los vientos de los trombones y de los sintetizadores, por los vientos psíquicos. Escuchamos canciones de cuna para el fin del mundo, un lounge arrullado y vacilante al lado de un agujero negro.

From the Stairwell empieza con una cierta coquetería, vocales femeninas que nos invitan a descender una escalera infinita, por los pasadizos de la mente como días y noches, y que nos va llevando hacia abajo, lentamente hacia una catarsis, atravesando todo un oscuro continente en el inconsciente, la noche oscura del alma de los místicos, hasta sacarnos a un océano de luz indestructible.

El proyecto alterno de esta banda, The Mount Fuji Doomjazz Corporation, es aún más tenebroso y experimental, ambient-drone puro del espacio ctónico, del aterrador espacio de las esferas infinitas, Lovecraft se encuentra con Bill Laswell y Rammstein. Delicias del silencio impregnado de demonios, grimorios al ras, un teatro del terror sostenido, un sumamente sutil éxtasis de habitar para siempre en el vacío. La forma en la que su álbum Succubus va construyendo el mood, progresando hacia la zona de descarga de toda la tensión es realmente magistral, el acto triunfal de un exorcismo.

Lamentablemente estas dos bandas al parecer hicieron música sólo de 2000 a 2014. Actualmente los miembros de la banda están explorando nuevos proyectos, los cuales seguramente merecerán checarse.

https://soundcloud.com/tkde  //  Por Alejandro Martinez Gallardo