José Mujica: Tiempo para la vida

Hay que tener tiempo para la vida dice José Mujica, la vida es un milagro, una aventura así que hay que respetarla y disfrutar de la convivencia como animales sociales que somos.

José Mujica: Tiempo para la vida. Nos toca vivir en una época donde nacer es negocio, por lo menos para algunos. Morirse también es negocio, porque hay empresas que nos entierran. Vivir es negocio, porque somos sujetos que consumen. Así sucesivamente. Hasta las sonrisas pueden ser negocio.

El ex presidente de Uruguay, José Mujica, es una celebridad mundial. La evidencia es tan axiomática como categórica: la popularidad de «Pepe» Mujica no decayó siquiera mínimamente luego de finalizado su mandato presidencial (2010-2014).

Una revisión exhaustiva de los sucesos que lo demuestran sería excesivamente extensa, en la medida que cada día se suman episodios que comprueban esta afirmación. Basta decir que desde Berlín a Estambul, desde el New York Times a la Radiotelevisión Española, la presencia del «presidente más pobre del mundo» asegura una audiencia multitudinaria.


Por medio de entrevistas periodísticas en medios impresos, televisión, radio, libros, cine documental, y sobre todo a través de sus audiciones radiales, ha estrechado un vínculo permanente con una audiencia que superó las fronteras nacionales. Por este motivo su ideología política se encuentra dispersa en una infinidad de discursos formulados públicamente o como resultado del diálogo con entrevistadores y difundidos a través de distintos soportes.

Mujica prácticamente no ha publicado textos escritos. El medio ha sido la palabra oral, y que la oralidad haya sido adecuada para una difusión amplia del mensaje no ha sido circunstancial. Para Philippe Breton «a palabra, sobre todo cuando es oral, cambia el mundo a su alrededor; es como una escritura sobre el otro, en el otro», lo que deja a la escritura del lado de la información y potencia a la oralidad como lo propio del vínculo comunicativo.

Con este sentido, Mujica ha empleado casi exclusivamente el habla. Uno de los pocos textos escritos disponibles, publicado en su web oficial, es incluso una «carta» dirigida genéricamente al «pueblo», plena de marcas de oralidad.

La vida es una aventura

José Mujica

José Mujica: Tiempo para la vida. A continuación compartimos con vosotros algunas de sus sabias reflexiones.

El mundo está cambiando a cada rato y, lo que es peor, a cada rato está cambiando la teoría de cómo se construye un mundo mejor. El destino de la humanidad tiene mucho que ver con lo que haga la propia humanidad. Somos un animal que puede, sencillamente, autodestruirse.

¿Crees que el hombre es libre?


Bueno, en todo caso tiene una libertad relativa, tiene una libertad constreñida. Por un lado, está el juego de las leyes fundamentales de la Naturaleza, a las que no puede escapar. Y por otro, tiene una libertad un poco constreñida en función de lo que él mismo ha creado en el transcurso de la historia humana. Todo eso cuestiona el margen de libertad, pero seguramente es como un camino que tiene varias esquinas y el doblar por una u otra debe de ser el paréntesis de libertad que nos queda.

José Mujica (EFE)


Toda la civilización humana está llena de disparates. Entonces el problema de la libertad adquiere otra dimensión, porque definimos la libertad como una cosa abstracta.

La libertad es tener tiempo para hacer las cosas que a uno lo motivan. Hay una libertad individual que hay que dirimirla, que para uno puede ser pescar, para otro jugar al fútbol, para otro sentarse debajo de un árbol, cada cual pierde su tiempo de la manera más complaciente. Ahora, cuanto más margen se tenga, cuanto más tiempo, más libre eres… Si no, la vida es fatiga, la vida es obligación. No!


¿Piensas que el destino existe?


Esta es una pregunta muy vieja que ya se hacían los antiguos griegos. El destino, el sentido de la vida, de dónde venimos, a dónde vamos…, creo que son preguntas eternas que el hombre se ha hecho siempre. Ahora claro, todo depende mucho en el fondo del enfoque filosófico y hasta teológico que se tenga, según el cual recalamos en definiciones que suelen ser siempre actos de fe, no definiciones muy racionalmente «afirmables».


¿Y en qué manera nos ayuda la lectura de los libros clásicos a escapar de lo que pudiera ser nuestro destino, a poder manejarnos dentro de esa parte de libertad y afirmar que somos libres, dueños de conducirnos a nosotros mismos?


En realidad, la cultura, el conocimiento, es la herencia mayor que recibimos cuando nacemos. En cuanto al aporte del hombre, eso que compone el acervo del conocimiento y de las sensaciones que cultivaron las generaciones que nos precedieron, yo lo defino como la solidaridad intergeneracional. Esa que hace posible que nuestra vida sea todos los días un poco menos miserable de lo que era ayer, pero nada más que un poco menos.

José Mujica


Una cosa es la pobreza que mides con los números y otra la que está en la cabeza. Si no apuestas al cambio cultural, el cambio material sirve de poco.


Vivimos en un mundo maravilloso pero no necesariamente vemos las maravillas. Los despertadores son fundamentales, porque a veces da la sensación de que el ser humano pasa por al lado de la belleza y no la ve.

El cineasta Emir Kusturica entrevistó en el 2018 al ex presidente uruguayo José Pepe Mujica


¿Qué piensas de la amistad?


La amistad es una de las relaciones más imprescindibles y más incomparables del género humano. La amistad es un refugio y un consuelo también cuando las peripecias de la vida, inevitablemente, nos van golpeando o van apareciendo. Y la necesidad de la amistad refleja ese carácter social, gregario, esa necesidad de compartir que es inherente al género humano.

Hay que tener en cuenta que la expulsión del grupo social al que se pertenecía es una de las formas de castigo más duras que tuvieron todas las formas de derecho antiguo, casi lo más grave que venía después de la pena de muerte. ¿Por qué?, porque los seres humanos necesitamos de los otros.

Somos individuos, pero individuos recortados dentro de la sociedad, y la amistad es un vínculo, es el primer escalón de reconocimiento dentro de la sociedad.

En las sociedades modernas, por sus dimensiones, probablemente sea el único refugio, porque las unidades tan grandes son imposibles para el hombre. Como cualquier cosa sobre la tierra, tenemos una medida, probablemente podemos registrar 30 ó 40 afectos, no muchos más, después empieza a ser todo abstracto. Bueno, creo que la amistad es el refugio que nos queda en este mundo contemporáneo tan de masas, tan imponente, con estas macrociudades donde parece reinar la soledad del individuo dentro de la multitud.

La libertad es tener tiempo para hacer las cosas que a uno lo motivan, afirma José Mujica. Austeridad, ternura por la vida y una incansable lucha contra el capitalismo es lo que refleja el documental “El Pepe, Una Vida Suprema”

José Mujica y su mujer Lucía Topolansky


¿Tú has sentido la soledad?


Sí, por supuesto. En distintas etapas de mi vida y en distintas condiciones. Denle contenido a la existencia, porque si no lo hacen conscientemente el contenido va a ser la cuota que tienen que pagar cada fin de mes por el nuevo cacharro que tienen que comprar, y así sucesivamente, acrónicamente, hasta el fin de sus días, hasta que un día los huesos no se levanten y adiós. No queda de ti ni el recuerdo ni el aliento.


¿Cómo venciste esa soledad? Si se puede vencer, claro.


Tratando de escaparme, inventándome cosas y, en algún caso, para procurar que sobrevivieran a mí, sentir. Y sentí la soledad también después y los dramas que rodean a una presencia, y con toda esa pantomima a veces me sentí solo, pero bueno, es pasajero.


Mi religión es la vida. La vida es un milagro y como es tan cotidiana, como estamos vivos, no le damos valor, pero no existe ninguna cosa más importante que el milagro de estar vivos.

Esto es a plazo fijo y se va. Nada vale más que la vida, ¡luchen por la felicidad! Y la felicidad es darle contenido a la vida y rumbo a la vida, y no dejar que te la roben. Para eso no hay receta, está aquí, en la conciencia”.


¿Y tú crees que la palabra puede cambiar el mundo, salvar el mundo?


No sé, pero vale la pena tener un gran respeto por la palabra. Vale la pena porque la palabra tiende a decir lo que dice, intenta una transmisión racional. Pero el arte en el manejo de la palabra también tiene una comunicación sensible, toca otras cuerdas. El diapasón humano es complicado, tiene cuerdas de conciencia y tiene muchas cuerdas de sensibilidad. La palabra tiene razones, pero también tiene música, tiene sonido, tiene sensación; es complejo, no es «simplote».

Jose Mujica speaks during a press conference in Montevideo, Uruguay, 24 October 2009.


Decimos que la palabra puede cambiar el mundo, pero ¿es cierto?


La palabra es un instrumento humano y seguramente que en el reino animal hay otras formas de comunicación, y también en el mundo vegetal. El gran problema, y yo no tengo respuesta, es ¿por qué para el universo puede ser más importante la vida del hombre y sus instrumentos que la vida de un escarabajo o de una hormiga? Me resisto a una visión del universo que coloca al hombre en el centro de todas las cosas.


Cuando miramos al universo…
Es de terror. Por eso hay tantas viejas preguntas sin respuesta.

José Mujica: Tiempo para la vida. Texto: Pedro Enríquez