‘La Muñeca’ simulacro de mujer de Hans Bellmer

La historia de la Muñeca nace con su creador, Hans Bellmer (1902 Katowice, en Silesia la actual Polonia). Y de pronto, esa figura inerte cobró vida.

‘La Muñeca’ simulacro de mujer de Hans Bellmer. En 1923 Bellmer asiste a clases en la Techishe Hochschule de Berlín donde encuentra a los iniciadores del Dadaismo. George Grosz le anima a dibujar y a tener una mirada crítica sobre la sociedad. Hans Bellmer ilustra libros, pinta, utiliza la fotografía. En 1925 se relaciona con los surrealistas y participa a diversas exposiciones del movimiento.


En 1933 Bellmer construye una “Muñeca”, simulacro de mujer, hecha de papel y pegamento, la esculpe, la pinta, le fabrica articulaciones. Bellmer realiza una serie de fotografías en las cuales pone en escena a la muñeca.

La Muñeca toma poses, en situaciones eróticas, sadomasoquistas, dramáticas, y muy pronto esta «joven articulada», a la cual Bellmer impone toda clase de metamorfosis, fascina a los surrealistas, los dibujos del artista acompañan las exposiciones del grupo.

Se publican las fotos de Bellmer en la revista «El Minotauro» bajo el título: «Variaciones sobre el montaje de una menor articulada» y, al año siguiente, el propio Bellmer edita el libro Die Puppe. Paul Eluard escribirá más tarde unos poemas (Los juegos de la Muñeca, 1949).


Al igual que la muñeca, que no es una representación femenina, y en tanto juguete remite a la infancia, donde la vida y la muerte no son contradictorias, los dibujos de Bellmer hacen referencia a la no diferenciación sexual del niño.

“La Muñeca” simulacro de mujer de Hans Bellmer. Una antigua historia de autómatas

En 1927, Bellmer recibe una caja expedida por su madre que contiene sus juguetes de niño. Dirá más tarde: «probé entonces el sentimiento atroz de perder mi vida desde la edad del juicio.»

Bellmer dibuja, realiza grabados, expresando sus fantasmas en un conjunto de imágenes en las cuales se metamorfosean los cuerpos y los sexos.

La muñeca fue cobrando más vida aún con las posibilidades narrativas de la fotografía, técnica que se volvió tan importante o más que la escultura en sí misma, con evidentes atractivos voyeuristas y fetichistas, que tanto atraían a los surrealistas.

‘La Muñeca’ simulacro de mujer de Hans Bellmer. Escrito por: Miguel Calvo Santos