Eduardo Kobra: cuando el arte pone luz entre las sombras

Tener la capacidad de levantarse y no sólo seguir soñando, sino la audacia de crear algo que se transforme en una nueva semilla de esperanza y confiar que el mundo puede ser un lugar mejor es lo que inspira a Eduardo Kobra.

Eduardo Kobra: cuando el arte pone luz entre las sombras. El artista brasileño utiliza colores brillantes y líneas llamativas mientras se mantiene fiel a un tema de caleidoscopio en todo su arte. La técnica de repetir cuadrados y triángulos le permite dar vida a las personas famosas que representa en sus imágenes.

Este patrón a cuadros, lleno de diferentes texturas, líneas y sombreados, se construye hasta la obra maestra final de Eduardo Kobra, un mural más grande que la vida para que todos lo vean y se maravillen.

La capacidad de Eduardo Kobra para lograr el fotorrealismo mientras mantiene su juguetón tema de color es fantástico, lo que hace un sorprendente contraste con el entorno en el que se coloca. Específicamente, su uso astuto de pinceles, aerógrafo y latas de aerosol sirven como un medio para dar vida a figuras notables del pasado, enfatizando su verdadera naturaleza, dignidad y belleza.

Eduardo Kobra: cuando el arte pone luz entre las sombras. También ha utilizado una paleta de colores más oscuros en algunas de sus obras mientras mantiene ese impresionante aire de belleza en todo su trabajo.

No puedes evitar sentir nostalgia mientras observas sus creaciones, regresando a una época en que esas personas existían. La capacidad de recrear arte que se nutre de individuos y épocas pasadas es un verdadero regalo para Kobra que es puramente notable.

Desviando de figuras notables, Eduardo Kobra también se ha mantenido fiel al sujeto humano cotidiano, manteniendo su uso de colores llamativos para sacar a estos individuos a la luz en sus obras. Dentro de la misma línea, su uso de imágenes en blanco y negro es impresionante cuando se coloca contra sus coloridos fondos a cuadros.

Las obras de Eduardo Kobra son realmente una obra de amor, que utilizan una planificación de cuadrícula metódica y sombreados y efectos de remolino magistrales para completar retratos a escala masiva que generalmente se realizan en edificios, paredes y murales.

Sin embargo, las figuras históricas son el fuerte de Eduardo Kobra, evocando recuerdos de momentos pasados ​​que aún resuenan en el público actual.

Las primeras obras de Eduardo Kobra solo fueron pintadas en Brasil, y en 2011 Kobra creó su primer mural fuera de su país cuando Francia lo invitó a pintar un muro sobre inmigración en un barrio de Lyon. El resto de su carrera lo llevó a pintar en diferentes países del mundo, como Estados Unidos, México, España, Portugal, Italia, Suecia, Polonia, Países Bajos, Rusia, Japón e India.

En 2016, Eduardo Kobra llegó a los titulares por crear su ilustre mural «Las Etnias» (The Ethnicities) que cubría el Boulevard Olímpico en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Con más de 32,000 pies cuadrados, «Las Etnias» le valió a Kobra y su equipo el récord del mural de pintura en aerosol más grande de un equipo.

Un año después, Kobra y su grupo superaron su título anterior con su gigantesco trabajo en Cacua Show Headquarters, una empresa de chocolate ubicada en Sao Paulo, Brasil, una obra maestra que tardó 700 horas en completarse y más que duplicó su récord de 2016.


Eduardo Kobra: cuando el arte pone luz entre las sombras. Por John Headhunter