El Txoko donde la tradición vuelve a su esplendor

Hoy comemos en el Txoko, donde la tradición vuelve a su esplendor en forma de casa de comidas

En Mallorca aún quedan casas de comida donde se dignifica la cocina popular, donde patata y judía son un placer y no un castigo, y donde los guisos a fuego lento hacen domingo de lunes a viernes. El restaurante que os proponemos os hará disfrutar de una variedad de platos tradicionales en un entorno familiar.

Hemos perdido el eje entre tanta tostada de aguacate, tanto ‘smoothie’ y tanto ‘ramen’ están aniquilando al señor mayor que llevas dentro. Si las modas gastronómicas y la humareda ‘foodie’ te han entumecido la lengua, ya es hora de recuperar los sabores viejunos, los platos que alimentaron a tus padres y abuelos y que seguirán cortando el bacalao, nunca mejor dicho, cuando el ceviche se pierda en el limbo de las modas.

El interior del Txoko, las piedras marès, los arcos y las huellas que han dejado las botas de una antigua bodega, evoca la tradición y nos invita a disfrutar de una comida sencilla, popular y perfecta si hay que coger fuerzas. Todo lo que hay del día está escrito en una pizarra. Tendrán una oferta amplia, con primeros y segundos de los que llamamos clásicos o platos reconocibles.

Bienvenidos en El Txoco de Sta Eulalia donde la tradición ha vuelto a su esplendor. Cocina de siempre, de mercado, con productos muy frescos.

Hoy comemos en El Txoko casa de comidas, un santuario  popular que venera la tradición y la comida casera, las recetas de la yaya, los guisos que triunfaban cuando la neurosis ‘healthy’ no existía y uno se podía meter un estofado entre pecho y espalda sin miedo a morir de un infarto a los 50. Platos inmortales, populares, sin pamplinas, de primer botón del tejano desabrochado y purito a punto.

Y no te extrañes si en alguno de estos santuarios se te paran las manecillas del reloj; por una vez, y sin que sirva de precedente, cualquier tiempo pasado fue mejor. Un consejo: no leas esto si todavía no has comido.  

La fórmula de El Txoko es de una honestidad que asusta: cocina más casera que la gaseosa y a precios de risa. De esta casa de comidas uno sabe que nunca saldrá defraudado. Huele como olían los bares de antes; un perfume de guiso, carajillo y vino popular que te abre el hambre a bofetadas.

Refugio de gente de bien y turistas, este negocio en su nueva temporada cincela panzas a base de platos populares, suculentos y de una calidad inversamente proporcional a sus modestos precios: carrillera de cerdo, codillo estelar, bacalao con tomate, lentejas, callos, caracoles, butifarra… Un desfase.

También encontraras platos aromáticos inspirados en el recetario mundial como los currys, por supuesto albóndigas en su salsa, estofado de costillas con patatas, sepia con garbanzos y espinacas, mejillones en caldo de hierbas y limón, risotto con cebolla dulce y salchicha cotechino, cerdo a baja temperatura con salsa de mostaza y patatas diente de ajo, merluza con escamas de patatas y parmentier de tinta de calamar.

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MALLORCA | Santa Eulàlia, 7. Palma. Tel. 971 15 64 34