Os recomendamos 33 restaurantes del barrio de Santa Catalina y del centro histórico que debéis probar

Bohemios y modernos, estos barrios, que bullen de animación cuando cae la noche, conservan durante el día un ambiente mucho más sosegado. En sus estrechas calles, se esconden antiguos palacetes y un gran número de tiendas modernas y establecimientos “vintage”, que frecuentan una población cosmopolita. Nos centramos en 33 restaurantes de estos dos emblemáticos barrios de la gastronomía palmesana:

Taller de Mar

Iniciamos nuestro paseo culinario en el restaurante Taller de Mar, situado en la calle de Cotoner 54. La personalidad de su chef Riccardo di Loreto está patente en todos los rincones del establecimiento; su estética sosegada e informal es un reflejo más de la libertad y creatividad con la que este chef elabora cada uno de sus platos, fusionando productos y sabores mediterráneos y asiáticos.. A dos pasos, en el nº 44 de la misma calle Cotoner, se encuentra el Sumaq, un referente de la cocina peruana en la ciudad. Su chef Irene Gutiérrez nos acerca productos y técnicas de su país de origen y nos traslada al continente americano para saborear delicias de la cocina peruana. A escasos metros se encuentra el chef Xema Álvarez del restaurante Catalina La Fina, ganador de la tapa TaPalma de Oro 2019 con su creación ‘Rabo Meloso’. Muy recomendado.

Japo Santa Catalina

Continuando hacia la derecha y, girando por la calle San Magí hay dos establecimientos perfectos para los amantes de la cocina asiática y el buen sushi: en el número 54 está el veterano Wasabi Restaurant, que ofrece una cocina basada en la pulcritud, cuidado, constancia, humildad, combinación de sabores pero también de tener la mente abierta para lo nuevo. Un poquito más abajo está el Japo Santa Catalina, en el número 25 donde el chef Alberto García y su equipo elaboran una gastronomía de fusión solvente, con una personalidad propia y un discurso sólido.

Buscando el Norte

Pero si lo que te apetece algo más nacional y tomarte unas buenas tapas en el número está Buscando el Norte, un local con aires de bistrot con un ambiente muy logrado y que estamos seguros que no te defraudaran… Un poquito más abajo Sólo está el Reina Mora y solo hace falta que paséis por delante para comprobar que es el restaurante íntimo por definición. La llegada entre callejuelas del barrio de Santa Catalina nos prepara para un local dibujado con luz tenue y bien dirigida, decoración informal pero elegante y una cocina de criterios similares.

Nola cajun

Siguiendo por la misma calle San Magí está el Nola cajun – criole for the soul. un local que se nutre en la historia de una tradición lejana de muchas confluencias y presenta una cocina de mestizaje entre la española, francesa, caribeña, africana y estadounidense. El resultado es una cocina condimentada, colorista, que mezcla los productos que da el mar, el río, y la tierra. Una cocina llena de magia, de sentimiento y, que evoluciona cada día.

Krishnà Indian Food

Bajamos la calle San Magí, ahora toca algo más exótico y en el número 54 está el Krishnà Indian Food que ofrece un estimulante desfile de recetas 100% indias con aires creativos, un producto de máxima calidad y cada mordisco es un viaje en alfombra voladora: mágico. Pero si lo que prefieres es un buen ramen, te recomendamos visitar Izakaya Ramen, (Sant Magí,34) donde podrás disfrutar del mejor ramen elaborado con los mejores productos y de forma tradicional.

Manuel Caporale

Desandamos nuestros pasos, pasamos por delante del Mercat de Santa Catalina y nos dirigimos a la calle Fábrica, una calle peatonal donde nos espera “la Bella Italia” con tres referentes a tener en cuenta: Está el Bianco e Rosso, un restaurante donde ofrecen platos de todas las regiones italianas, aunque sin imponerse fronteras, ni geográficas ni imaginativas. Un local con un encanto muy genuino y un buen rollo que invita a la felicidad.
Ya un poquito más abajo y en la misma calle peatonal está la Enoteca 1918, un espacio donde Manuel Caporale nos incita a saborear vinos exclusivos de alta gama, acompañados por un producto excelente y servidos con una dosis de arte. Trabajan día a día para superarse y ofrecer a los amantes del vino un lugar diferente, dinámico y con encanto. Pocas mesas, trato cercano y una terraza romántica, el sitio ideal para desconectar y dejar que te mimen. Y no podemos olvidarnos del veterano La Bottiga de Michelle, con más de 20 años en la isla dando a conocer su cocina más personal, tradicional y creativa enfocada en la calidad de sus productos hasta convertirlo, en lo que es hoy en día, un gran referente de la cocina italiana en la isla.

Donde El Paisi

Y ya para finalizar nuestras recomendaciones en el barrio de Santa Catalina, concretamente en la zona de Industria se ubica Donde El Paisi, una taberna donde Juan Carlos “El Paisi” y su equipo articulan además del jamón ibérico, una carta con producto extremeño de temporada y no pierden de vista la base sólida de los guisos y recetas tradicionales que sirve a diario en formato de menú mediodía. El local disponen de dos terrazas muy animadas para ir de cañas, y con cada caña te ponen siempre un montadito y esto mola mucho.

S’Àngel Bistro,

Bajando hacia el norte, en dirección Jaime III, llegamos enseguida a la Plaza de Santa Catalina. Junto al museo de arte contemporáneo de Es Baluard, está S’Àngel Bistro, que ofrece una cocina mediterránea con guiños afrancesados y que cuenta con una excelente carta de vinos y platos, que entran en el concepto de gastrobar, pero que también nos recuerda a una cocina de mucho nivel.

Emilio Innobar

Seguimos y nos dirigimos hacia la calle Concepciò, concretamente en el nº 9, donde Emilio Castrejón afronta el reto de desarrollar una “cocina de emociones” donde la excelencia en el producto es, como siempre en Emilio Innobar, la base, pero con el reto “saber sacar lo mejor de la materia prima”. La apuesta por la calidad de la materia prima es la máxima, pero bajo una nueva y profunda sofisticación, con la que espera transmitir una cocina personal y emocional, que ha evolucionado sobre sí misma. Bajando la calle en el número 12 se encuentra la propuesta gastronómica más urbana de Andreu Genestra, el Aromata, que presenta una cocina que afirma la tradición más exigente aunando sabores y valores propios. Fundamentado en la temporalidad, permite que el paladar deguste los productos más selectos y escogidos en cada estación del año. Muy cerca, dirección al Paseo Mallorca en el nº 32, una estrella michelin te está esperando, nos referimos al restaurante gastronómico de Adrián Quetqlas cuyos menús son, en resumen, la esencia de las experiencias vividas por Adrián, entre Mallorca, Londres, París y Moscú, junto con algunos de los mejores cocineros de la escena internacional.

El Txoko de Santa Eulalia

Continuamos hacia abajo, atravesamos la plaça de la Reina y nos dirigimos hacia el casco histórico de Palma. a escasos metros del Ajuntament de Palma, concretamente en la Plaçá de santa Eulàlia está El Txoko de Santa Eulalia, un local de dos plantas de ambiente rústico perfecto para darse un buen festín y encontrarse con todo el mundo. En su carta sirven maravillas de la zona y platos internacionales que gustan a todo el mundo. Justo al lado se encuentra Es Rebost de Cort, perfecto para los amantes de la cocina francesa y particularmente del fondue y racletteque, Tampoco podemos olvidarnos de la casa de comidas Casa Julio, un restaurante de comida casera, especialistas en menús mediodía donde siempre encontraras platos de cuchara, carnes y pescados. Y en la calle pewrpendicular está Casa Julio (Carrer Previsió, 4) una casa de comidas casera, especialistas en menús meddiodía y donde siempre hay platos de cuchara, carnes y pescados.

Wine & Food

Seguimos nuestra ruta gastronómica y nos dirigimos hacia Vía Sindicato, aquí se encuentra el Wine & Food donde la poesía de un interior encantador, el secreto compartido con una copa de vino, Una cocina pensada para todos los gustos y una ubicación privilegiada en pleno corazón de Palma hacen la magia de este lugar.

La Cuadra del Maño

Muy cerca se encuentra un templo de los carnívoros que no podemops olvidar, se trata de La Cuadra del Maño (Carrer Miracle, sn) , unos conocedores de la buena materia prima que realizan la selección de las carnes y demás productos a diario. Sus favoritas son las piezas vacuno de la tierra, que se atemperan horas antes de someterse a las brasas, donde les da un punto impecable.

Fervor

Justo al lado está Fervor (Hostals, 4) un establecimiento informal cuya propuesta gastronómica ofrece a sus comensales una cocina solvente y honesta elaborada con productos de mercado. Sus propuestas gastronómicas nos llegan en forma de platos sencillos y sin parafernalia, con ejemplos como el Entrecotte Angus, sus populares canelones de rabo de toro, el salmón sobre tagliatelle con gambas y espárragos o incluso sus deliciosas paellas.

La Miranda

Ahora nos dirigimos hacia la Plaça Nova de la Ferreria y en el nº 6 está La Miranda, el típico restaurante que seguro repiten, por los sabores y preparaciones que sirven, siempre acompañados de detalles característicos de un restaurante de lujo. Facundo domina a la perfección esa fusión entre la gastronomía latinoamérica con la asiática que como resultado logra que de sus fogones salgan deliciosos platos de sabores intensos.

L´Informal Tacos

En la misma plaza se encuentra L´Informal Tacos una taquería que entra de lleno en la cultura mexicana a través de un portal con una estética minimalista en la que predominan materiales simples como el hormigón y madera de pino creando un ambiente homogéneo. Y no nos podíamos olvidar del espacio creativo-gastronómico de Alberto Tous, La Guindilla que fusiona muebles y decoración de diseño vintage con un gastrobar de cocina de mercado, donde arte y copas dan la mano a una carta que fusiona lo mediterráneo y lo oriental, primando la alimentación orgánica. No necesita nada más, porque su personalidad se define sobre dos ejes inamovibles: una selección de objetos de diseño que provocan ataques de priapismo y las mejores copas.

La Vieja de Jonay

Cerca, en otro emplazamiento privilegiado, en la Plaça Raimundo Clar, concretamente en el nº 11 se encuentra La Vieja de Jonay. Tutelado por el chef Jonay Hernández, este restaurante de cocina canaria actual y desenfadada, ofrece una oferta gastronómica basada en productos de alta calidad y en el patrimonio cultural y culinario. Disfrutar de la gastronomía canaria es conocer la esencia que hace a esta región única en el mundo. Con La Vieja, Jonay demuestra que sigue siendo un canario de corazón. La comida y el ambiente recuerdan a un bar de playa cerca del Océano Atlántico, donde el olor a pescado frito y mojos picantes se mezcla con la brisa salada .

Bar Espanya

En la misma plaza Plaça de Raimundo Clar, en el nº 13 está el Bar Espanya, aquí la comida está de escandalo y el servicio y el trato es excelente. Lo hemos visitado varias veces y me parece “a must” en cada visita. El Bar Espanya de siempre, el de los pinchos y sanfermines y es su segundo local en Palma, esta vez en la plaza Raimundo Clar. Aquí, ya sabéis que podéis disfrutar de los pequeños placeres en forma de tapas y los pinchos de siempre. Por ejemplo, no faltan las patatas bravas, las cocas mallorquinas, las croquetas, el solomillo con foiè o su famosa tortilla de patatas… Podéis tomar por supuesto cañas y vinos de calidad.

Shaka Restaurant

Pero si te apetece algo más exótico, también en la misma plaza, está el Shaka Restaurant, un lugar donde se desvinculan de las tradicionales tapas españolas para ofrecer al comensal un concepto de gastronomía oriental en cuyas especialidades encontramos los sushi roll, los tartares o los woks. Pero también se atreven con la cocina hawaiana y los pokés, con los que intentan sorprender una vez más a los palmesanos. ¡Éxito asegurado!

Maleva

A la derecha se encuentra el Maleva un asador que sigue la tradición y como propuestas carnívoras de excepción cuentan con un impecable chuletón; el espectacular Tomahawk; tuétano asado con crujiente de hierbas y panko; la paletilla de cordero lechal mallorquín; codornices y la lubina a la estaca. En la misma plaza se encuentra el Kasui (Plaça Raimundo Clar, 6) , que ofrece platos atrevidos y cócteles de autor que despertarán todos tus sentidos. Kasui, un izakaya bar típico japonés, donde tomar algo y disfrutar de diversas tapas y platos de la gastronomía nipona. Hasta hace poco, no encontrábamos este tipo de bares japoneses en Palma, aunque poco a poco se van abriendo locales con esta filosofía.

La Juanita Cuina Fresca

A pocos metros, el barrio esconde una guarida que es un verdadero cajón de sastre en el que un tipo guisa sin levantar la vista del puchero, nos referimos a La Juanita (Sala dels Flassaders, 4) un lugar que les podrá gustar más o menos, pero tiene gran mérito y mucha guasa comprobar cómo la clientela, mansa, hipnotizada y amaestrada por Albert, se entrega a las enseñanzas y los platos que el tipo saca de su chistera diariamente, en función del humor y de lo que le ofrezcan los mercados o los payeses.

Ramen Otaku

No podiamos acabar esta fantástica ruta sin recomendar al Ramen Otaku ( Volta de la Mercè, 2) «Otaku» se refiere a la persona que siente una fuerte afición hacia algo, es decir un verdadero fanático o nerd, en su caso unos ¡auténticos obsesionados por el ramen! Estan locos por el ramen, y se enorgullecen de preparar platos auténticos y frescos hechos con amor y ofrecidos a precios asequibles.