Receta: Brownies de marihuana

Los brownies es una especia de pequeño bizcocho de chocolate. Su nombre se traduce como “marroncito” y es uno de los dulces más típicos de Estados Unidos

Brownies de marihuana. Los brownies es una especia de pequeño bizcocho de chocolate. Su nombre se traduce como “marroncito” y es uno de los dulces más típicos de Estados Unidos. Lo fantástico de los brownies es su textura. No llega a ser un bizcocho pues su textura es más compacta y densa. Y aunque en ocasiones se suele cubrir con chocolate, o incluso rellenar de chocolate, nueces o toffee crujiente, tampoco es un pastel.

La primera mención a un brownie se fecha a finales del siglo XIX, aunque esa receta no incluía chocolate. Se especula que su descubrimiento fue el resultado del error de un repostero, al que se le olvidó añadir levadura a un bizcocho. En lugar de subir en el horno como es habitual en los bizcochos, se quedó compacto. Pero después de probarlo, decidió que merecería la pena perfeccionarlo.

Como es habitual en nuestro blog cannábico de LaMarihuana, adaptamos adaptamos todo tipo de recetas para incluir marihuana y así darle un toque especial. Además de ser todo un clásico de la repostería cannábica, es una opción muy interesante y deliciosa de consumir marihuana con fines tanto terapéuticos como recreativos en reuniones de amigos que compartan los mismos gustos por esta planta.

INGREDIENTES

  • 175 gramos de mantequilla
  • 25 gramos de aceite
  • 5 gramos de cogollos de cannabis
  • 200 gramos de chocolate negro
  • 400 gramos de azúcar
  • 4 huevos
  • 120 gramos de harina
  • 40 gramos de cacao en polvo
  • Levadura de repostería (opcional)
  • Nueces (opcional)

ELABORACIÓN

Lo primero como siempre, es integrar el cannabis en un ingrediente graso. En este caso contamos con mantequilla, así que tocará hacer una mantequilla cannábica o cannabutter para extraer los cannabinoides de la marihuana. Para ello, pondremos la mantequilla a fuego bajo hasta que se derrita junto con el aceite. El aceite evitará que se nos queme si nos descuidamos.

Añadimos los cogollos triturados y dejamos que se cocine durante unos 30-40 minutos. La temperatura es siempre muy importante para que el THC no se degrade. Lo ideal es contar con un termómetro de cocina y mantener la temperatura entre 110 y 120ºC. Si la temperatura sube, retiraremos unos momentos del fuego o bajaremos la potencia de la cocina.

Terminamos colando para eliminar la materia vegetal, apretando bien con una cuchara para extraer toda la mantequilla de marihuana. Y de momento reservamos, dejando que enfríe a temperatura ambiente mientras continuamos con la elaboración. Si quieres apurar el proceso, introduce el recipiente con la cannabutter en otro de mayor tamaño que contenga agua fría, cambiándola de vez en cuando.

Continuamos derritiendo el chocolate al baño maría. También puedes optar por hacerlo en el microondas, siempre con intervalos de unos 10 segundos, retirando y removiendo entre ellos para que el calor del recipiente ayude a fundirlo mejor. El chocolate se quema con gran facilidad y después deja un gusto amargo bastante desagradable, algo que sin duda no interesa.

Una vez fundido el chocolate, déjalo dentro del microondas para que mantenga su textura líquida mientras se continúa con la preparación. Lo siguiente será batir los huevos y el azúcar hasta su total disolución. Después añade la mantequilla cannábica que debería estar a temperatura ambiente y mezcla bien. Añade el chocolate fundido y vuelve a remover hasta conseguir una mezcla homogénea.

Es hora de añadir la harina y el cacao en polvo, que tamizaremos en el mismo momento. Puedes usar un tamizador si lo tienes, o simplemente un colador, dando golpecitos suaves sobre el recipiente con la mezcla de huevos, azúcar, mantequilla cannábica y chocolate fundido. Puedes en este punto añadir también un poco de levadura de repostería para que no salga muy compacto. Si decides añadir nueces, pícalas en trozos no muy pequeños y añádalos a la mezcla.

Termina de remover hasta que consigas una masa uniforme y ligeramente líquida. Unta o en harina una fuente de horno para que el brownie no se pegue durante su cocción. Vuelca la masa sobre la fuente y repártela. Con el horno precalentado a 120º, introduce el brownie. Debes tener paciencia, pues a una temperatura tan baja el proceso llevará bastante tiempo.

Cada 30 minutos, comprueba el estado del brownie. Cuando veas que la capa superficial está crujiente , al mover la fuente los brownies de marihuana no “tiemblan” como un flan, y al clavar un palillo en el centro éste no sale manchado de masa, será hora de retirar del horno. Deja que enfríe y corta pequeñas porciones. Puedes conservarlo en un recipiente hermético en la nevera durante unos días.

Fuente: lamarihuana.com