Eartheater una artista que explora conceptos de feminidad y tecnología

“A veces solo tienes que infundir mundanidad con un poco de El señor de los anillos: núcleo, dragón, fuego”, dice con una risa salvaje. “Percibo que así es como se sienten estos días; las tareas diarias son muy limitadas y sin embargo se siente ardor y azufre”.

Alexandra Drewchin es una cantante, productora y compositora neoyorquina. Bajo su pseudónimo Eartheater explora conceptos de feminidad y tecnología, con interés en aquello que escapa a las categorías establecidas y aparentemente implacables del género, el sexo y lo humano. Así, la artista se identifica con el alien, la outsider, el autodidacta, y se inspira en las tensiones que estas categorías producen entre lo orgánico y la máquina.

“Computer, this body is a chemistry mystery / These tits are just a side effect / You can’t compute her / You don’t decide for my chemical” dice una voz sintetizada por ordenador en una de las canciones de su último álbum IRISIRI, editado en el sello berlinés PAN. En un mundo en el que la existencia está cada vez más mediada por la tecnología, Eartheater existe como sutil recordatorio de la primacía de la carne.

No hay nada de malo en tener una chispa, una idea y nutrirla mientras dure la inspiración, comparte Alexandra Drewchin. Luego puedes ponerla en un cajón y esa inspiración volverá. Por supuesto, es todo con moderación. Puedes ir demasiado lejos y dejar caer la pelota. Lo que he descubierto conmigo misma, como alguien que “sufre” de “trastorno” de TDAH, es que está bien tener una biblioteca o un archivo de ideas que sucedan al mismo tiempo. Soy alguien que lee dos libros al mismo tiempo, que hace dos álbumes al mismo tiempo. Tan pronto como pierda ese interés inicial, necesito respirar.
Otro aspecto de mi teoría de la respiración es que si estás haciendo un proyecto, está bien que todo sea un desastre. Está bien que tu habitación se derrumbe por completo. Eso es como exhalar. Luego, inhala cuando terminas y limpias todo. Es casi como una celebración cuando limpias. La limpieza es una celebración. El caos dentro de la creación es genial: sabes que el bolígrafo especial está debajo de esa pila de papel y todo está organizado de esta manera loca. Nadie más lo entendería. Es como la comprensión amebiana natural del proceso.

Fuente: Leonardo Headhunter