Pilar Pequeño y los reflejos de agua y cristal

La obra de Pilar Pequeño es como una conversación íntima con la naturaleza en la que se abre la puerta a un juego de luces y volúmenes. En este trabajo, intimista y personal, logra resaltar la belleza serena de las flores, los espacios y los elementos vegetales que toma como motivos principales para sus fotografías.
La presencia de la luz se convierte en una parte esencial de sus piezas. Como un cálido manto que envuelve los objetos, los contornos se dibujan con contrastes tenues y suaves para dar lugar a una transición dócil. Su creación bebe de un naturalismo puro, indudablemente presente en toda su producción, y de un pictorialismo fotográfico que se abre camino en todas sus composiciones, siempre sosegadas y tranquilas. No obstante, en este equilibro hay lugar para la reflexión, para la búsqueda de una belleza azarosa, en la que la intervención del hombre no está presente y la fuerza de la naturaleza se rebela dominante y maestra, dueña de un infinito universo donde todo cabe.


Las piezas de Pilar Pequeño ahondan también en el efecto multiplicador de la luz al crear reflejos y brillos. Este doble juego de claros y sombras, con flores y hojas sumergidas en agua o dispuestas en vasos y jarrones de cristal, profundiza en la convivencia de los elementos, en las imágenes que el entorno puede ofrecernos en su absoluta libertad de expansión. Así, no hay limitaciones a lo que la propia naturaleza nos brinda, que se muestra en su estado más genuino, ofreciendo su realidad, igualmente hermosa, con un esplendor escondido entre pétalos caídos y las hojas marchitas. Porque todo esto no es más que una expresión rotunda de la vida, completa en sus ciclos perfectos, al igual que el cambio de las estaciones.

ENG: The work of Pilar Pequeño is like a close conversation with nature which opens the door to a game of lights and volumes. In this work, intimate and personal, she manages to highlight the serene beauty of the flowers, spaces and vegetal elements that she takes as main motives for her photographs.
The presence of light becomes an essential part of her pieces. As a warm mantle that surrounds the objects, the contours are drawn with soft and faint contrasts to give rise to a smooth transition. Her creation drinks from a pure naturalism, undoubtedly present in all her production, and from a photographic pictorialism that finds its way in all her compositions, always calm and tranquil. However, in this balance, there is room for reflection, for the search of random beauty, in which the intervention of man is not present and the force of nature rebels dominant and master, owner of an infinite universe where everything fits.

The pieces of Pilar Pequeño also delve into the multiplying effect… of light when creating reflections and shines. This double game of light and shadow, with flowers and leaves submerged in water or arranged in glass vases, deepens in the coexistence of the elements, in images that the environment offers us in its absolute freedom of expansion. Thus, there are no limitations to what nature itself gives to us, because it shows its most genuine state, offering its reality, equally beautiful, with a splendour hidden between fallen petals and wilted leaves. Because all this is nothing more than a clear expression of life, complete in its perfect cycles, like the change of seasons.