‘Stop O Ètica’, un poemario de Salvador Bonet Fernández

Hemos quedado con ese ‘inocente poeta de pantalón corto’ para hablar de la vida y su libro STOP O Ètica

Comenzamos con tus orígenes ¿Dónde naciste?
Crecí pequeño, elegantito y sentimental en el barrio de Calatrava de Palma. Un inocente poeta de pantalón corto cuyos recuerdos de infancia son las callejuelas del casco antiguo, el olor de un horno y la vida en un edificio religioso como La Sapiència, con una gran biblioteca donde pasaba horas y horas.

Cuéntanos un poco más de ti
Me encanta viajar y he hecho Interrail por todo Europa. También soy seguidor de la teología de la liberación, ‘Jesus Christ Superstar’, he trabajado de misionero en África con curas obreros, en el hospital de Nit y en El Refugí para personas que padecen exclusión o marginación social (toxicómanos, alcohólicos etc.).

¿Cómo presentarías a tu ciudad natal?
Sin prisas y callejeando. La luz de la ciudad enamora y tiene esa esencia mágica como en la película Before Sunrise. Me encanta sentirme extranjero en mi propia ciudad y observar con esos ojos la misma. En Palma, me deslizo como un “flâneur” parisino. Un flâneur es un paseante, un callejeador. La flânerie de Baudelaire es artística, indolente, bohemia, tal como aparece en los poemas del autor de ‘Las flores del mal’ y en los grabados de Paul Gavarny. Me deslizo por el paisaje urbano como si el paisaje humano y social fuera un bosque lleno de señales naturales y de mensajes inteligibles. La ciudad emite esos mensajes de forma humanizada y constante.

Se dice que cada persona se podría representar a través de un animal por esto me gustaría preguntarte ¿Qué animal dirías que eres? Me gustaría ser un mirlo, un pájaro negro pequeño que se ve mucho por las ciudades y es curioso como yo. De hecho muchas mañanas pueder verlos por los patios de los casales del casco antiguo de Palma.

Ahora nos centramos en tu poemario Stop O Ètica, parece un juego de palabras…¿Por qué pusiste el nombre Stop O Ètica?
STOP es una señal que todos reconocen, y puede que inconscientemente te hace parar para que observes el libro. Podría decir, también que este libro presenta lo absurdo del ser humano pero de una manera humorística y bella.

¿Con qué fantaseas? ¿Tienes ilusiones?
Tengo 56 años y tengo tantas como las de un veinteañero. Me puede ilusionar una frase, el descubrimiento y la curiosidad que me impulsa a indagar. Me gusta ir a sitios donde venden libros viejos y descubrir algo valioso para mi. Una joya literaria, cualquier cosa publicada en papel ha pasado un filtro de calidad y veracidad.

¿Te gusta viajar? y si es así ¿cuál es tu destinos pendiente?
Me encanta viajar aún que ahora no puedo porque ahora cuido de mi padre, que es muy mayor. Me apetece viajar a Paris, me inspira su cultura. Me gustaría viajar a New York y me queda pendiente hacer la ruta 66, he leído mucho sobre ella y me atrae.

Una receta para una vida plena y feliz…
Te podría responder como lo hizo el zorro al Principito “Lo esencial es invisible para los ojos” “Cada uno tiene que encontrar el camino de llegar a tal orilla”. El dicho: A mal tiempo buena cara, también sirve. Pero pase lo que pase, ten siempre la fuerza interior para ponerte una nariz de payaso y ver el mundo desde esta perspectiva.