Mariajosé Gallardo y su exposición “Muerte. Juicio. Infierno. Gloria”

Mariajosé Gallardo es licenciada en Bellas Artes en la especialidad de Diseño y Grabado, por la Universidad de Sevilla. A lo largo de sus distintos proyectos, Mariajosé Gallardo, ha construido su propio vocabulario plástico. Tras una impronta lectura, estudio u observación rápida, ha hecho que sus obras sean fácilmente reconocibles. En su léxico representativo siempre están presentes emblemas, símbolos, motivos religiosos, esotéricos, heráldica, ex-votos o relicarios; ofreciendo la posibilidad de pensar la pintura desde parámetros distintos a los estrictamente plásticos o estéticos.


Es habitual encontrar en sus creaciones plantas de catedrales, dando a demostrar su fascinación sobre los lugares de poder y como en esos mismos territorios han convivido distintas religiones a lo largo de la historia, en donde antes hubo un templo pagano, una ermita visigoda o una mezquita ahora se levanta una iglesia quedando patente la cualidad sagrada del terreno marcada tal vez por la existencia de vórtices energéticos que favorecen en ese enclave la convivencia divina y sagrada. La religión, la historia, el cine, la moda, la música, el cómic, las artes plásticas y, sobre todo, la historia de la pintura, son las fuentes que originan y configuran el territorio estético de Gallardo.

MUERTE. JUICIO. INFIERNO. GLORIA

Con la obra de Mariajosé Gallardo nos adentramos en la metapintura, pintura que habla de pintura sobre la misma pintura, propia de artistas como Tiziano, Rubens, Velázquez o Goya, de esta forma, la artista nos remite a fuentes pasadas de manera directa o indirecta. El uso de fondos neutros o pobladas vegetación sobre un bosque se superponen elementos tales como animales, calaveras o símbolos, entre otros elementos que junto al pan de oro quedan patentes en su obra.
El trabajo de Gallardo posee una composición de influencia barroca con multitud de elementos extraños y connotaciones diversas. Gran parte de la carga estética de su obra reside en el intercambio simbólico con el espectador dejando que sea él mismo quien cierre la historia de la propuesta.
La artista que estudió, reside y trabaja en Sevilla se inspira en los pintores barrocos de la tradición andaluza. En sus obras quedan reflejados elementos como las vanitas de Valdés Leal, las veladuras de Tiziano, el barroquismo de La Roldana, las Inmaculadas de Murillo o las Santas de Zurbarán.
En su personal lenguaje es más que evidente la influencia de este periodo de la historia del arte, que ella asegura interpretar desde la lejanía, aportando el imaginario de su generación y su interés por la historia y la historia de la pintura. En su iconografía hay múltiples alusiones a la religión católica, los cuentos infantiles, la tradición popular o incluso a los emoticonos propios de la cultura juvenil.


Gallardo refleja en sus pinturas sus preocupaciones abarcando temas como la muerte, la culpa, la salvación, lo divino o lo terrenal incitando al espectador a cuestionarse aspectos sobre la muerte.
La artista ha desarrollado un vocabulario muy personal, incorporando diversas iconografías desde el coco (de las pesadillas infantiles) a las calaveras, las plantas de iglesia, el diablo o amuletos. Estos símbolos representan la convivencia del sincretismo, la atracción por lo esotérico y los recuerdos de la artista.
Un material característico en la obra de Mariajosé Gallardo es el pan de oro, elemento asociado a la luz divina y al color que usaban para representar a los dioses egipcios. La artista utiliza en sus obras la misma técnica de óleo, esmalte y pan de oro sobre lienzo excepto en la obra Coco II, 2017 donde ha empleado pan de plata.


La artista destaca la figura del diablo simbolizado como el rey de los infiernos que alertaba de las malas acciones de la humanidad, Gallardo lo representa en Macho cabrío, 2018, como un dios maligno, representado en la religión católica, sobre un fondo negro como color maléfico rodeado de naturaleza peligrosa y temida. Por otro lado, en la obra Pan, 2018 representa al dios de la fertilidad en la religión pagana con un fondo claro y hojas de laurel.
En sus obras destaca la importancia del número 3 como símbolo sagrado en todas las culturas, principio universal de la alquimia, ciclo de la vida, tiempo, colores primarios, estados de la materia, cuentos y tradiciones.
En la serie “Coco de 2017-2019” recuerda al personaje grotesco de los cuentos infantiles que se transmitían de generación en generación, en el que se representaba una figura maligna que siempre estaba al acecho para que asumiéramos los roles que la sociedad nos implantaba y poder discernir entre el bien y el mal.
Como emblema de la muerte, Gallardo usa las calaveras, una iconografía constante que se repite en la obra de la artista simbolizando la muerte como símbolo universal de diversas culturas y épocas. La serie Calaveras del Hospital de la Caridad (2019) hace referencia a las personas enterradas bajo el suelo del Hospital de la Caridad incluido el fundador del mismo, Don Miguel de Mañara, enterrado en la puerta principal en señal de humildad para que todo el que entrara en el espacio pasara por encima de su tumba.
Los amuletos y talismanes son elementos repetidos en las obras de la exposición MUERTE. JUICIO. INFIERNO. GLORIA., la artista muestra estos objetos como artilugios que utiliza el ser humano como protección ante el mal de ojo o malos augurios en diversas culturas y épocas quedando patente su interés por el mundo esotérico.
La inmortalidad se encuentra reflejada en la obra de Gallardo camuflada en planos de iglesias y catedrales, algunas de inspiraciones góticas, renacentistas o barrocas. Estas catedrales son planos reales modificados por la artista que representan edificaciones que se usaban para ritos paganos y que con el tiempo han ido reciclándose y adaptándose a las diferentes culturas.
La serie Usted está aquí (2019) se inicia con el proceso de la técnica del pan de oro que deja a la vista el error durante el proceso de creación, dicho error modifica el significado de la obra, dejando a la vista unos puntos rojos que señaliza al espectador el punto o los puntos donde debería estar.


Las plantas a modo de vegetación cobran un papel fundamental en la obra Era hermoso y rubio como la cerveza (2018) hace un guiño a la Divina Comedia de Dante Alighieri donde se representa el infierno con cardos y plantas venosas junto a unos cuervos, el purgatorio con plantas de bosque o frutos rojos simbolizando la tentación y el cielo con plantas como el azahar, el laurel y la paloma simbolizando la victoria y la paz.
La artista hace uso del bodegón como género barroco para representar los placeres y lo efímero del ser humano. Es la manera que tiene la artista de representar una lectura personal sobre la muerte.


Los animales cobran una gran importancia en la iconografía de la artista reflejado en su obra Bestiario (2018) donde muestra leones, cocodrilos, dragones, aves y animales imaginarios propios de un bestiario medieval.
Por otro lado, en su obra Tigresa (2019) hace referencia a los tigres como animales peligrosos, considerados dioses en la historia egipcia, otro ejemplo es la obra Antesala (2017) en la obra se muestra una escena rodeada de vegetación, con una silueta de una cruz y una mujer de espaldas con una sudadera serigrafiada con la frase Está aquí porque tú lo mataste, en su mano derecha porta una rana considerada en la cultura oriental como símbolo de tránsito tras la muerte. El búho como guardián de la vida futura, las almas en transición y el gobernante de la noche se refleja en Ánimas y Ánimas II (2019). Gallardo usa la imagen de un primate albino utilizado en rituales en África o considerado como un ser extraordinario o maligno en función de la religión que refleja en su obra Brujo/chamán/santo/rey (2018).


Los refranes con letras góticas sobre fondo negro corresponden a la serie Josefa Díaz- Cacho Buenos-Años (2018), que recoge frases solemnes pronunciadas por la abuela de la artista, que hacen referencia a dichos populares o la cultura cristiana.
Por último, en las obras Durmiente (2019), Babysitter (2019) y Rómulo y Remo (2019) la geometría sirviéndose de portadas reales de cuentos modificadas como enmarcaciones victorianas.

En palabras de la comisaria de la exposición, Gloria Lomas de I-D-I Arts Projects “Si tuviera que resumir esta exposición en una sola palabra, hablaría de poder. Poder entendido como un don que se otorga para transformar las cosas. Esta idea de poder la encontramos reflejada en la obra de Gallardo en toda su magnitud y con diversas connotaciones”.