¿A qué sabe Canarias? Compruébalo en La Vieja de Jonay y marídalo con sus vinos volcánicos

Lo creas o no, el vino se ha producido en las Islas Canarias durante más de 500 años. Fue una bebida popular con la realeza europea en el siglo XVI, e incluso Shakespeare hace referencia a él en su obra Twelfth Night. Los vinos de Canarias se producen en un lugar único en el mundo y de una manera singular, con uvas que no existen en otros lugares cultivadas en un territorio también diferenciado. Son uno de los grandes desconocidos cuando se habla de vinos españoles, pero mucho enólogos coinciden en señalar Tenerife como una auténtica joya vitivinícola. La distancia y las pocas referencias que llegan a la península -la mayoría se consume en la propia isla- propicia que tengan un punto exótico y desconocido que los hace todavía más atractivos.

Si no conoces la gastronomía canaria y sus vinos, La Vieja de Jonay Hernández (Plaça de Raimundo Clar, 11. Palma) es tu mejor opción a descubrir las islas de la eterna primavera sin salir de Palma de Mallorca.
Aquí desfilan platos como las papas arrugadas con mojo rojo picate y mojo verde aromático; Bocadillo de raya asada, crema de camarón y tartar de tomate; Ceviche de corvina a nuestra manera; Canelón relleno de ropa vieja canaria y jugo de cabra mallorquina; Pescadito de estero adobado y frito con mojo de jalapeños; Queso de cabra asado con sus mojos…suena delicioso, pero sabe de maravilla.

Os recomendamos unas botellas que no deben faltar en vuestro maridaje

Uvas bastante desconocidas para la mayoría (Marmajuelo blanco, Listán blanco o negro, Baboso, Vijariego negro, Negramoll…) Vamos no te suenan de nada y por esto cuándo los pruebas por primera vez la experiencia es única con algo desconocido.

Suertes del Marqués es una bodega familiar que empezó a elaborar sus propios vinos en 2006, tras más de veinte años dedicándose exclusivamente a la viticultura. Actualmente dirigida por Jonatan García, han puesto en valor los vinos del Valle de la Orotava en Tenerife. Sus 11 hectáreas de viñedo están trabajadas como si fuera un jardín, fieles testigos de la viticultura histórica de la isla, donde cultivan cepas centenarias plantadas en pie franco sin portainjerto principalmente con las variedades listán negro y blanco. Su Trenzado 2018 es uno de sus blancos imprescindibles. Elaborado mayoritariamente con Listán Blanco cultivado con el espectacular sistema de poda tradicional “cordón trenzado”, se crio en foudres y barricas de 500 litros durante 9 meses. En nariz se muestra opaco, tras unos minutos en la copa aparecen notas de tierra y humo que recuerdan el carácter volcánico de la isla, con matices de frutas cítricas, ciruelas, kiwi y un sutil toque de pedernal. En la boca es incisivo, con una suave textura y un final salino que lo alarga. Un fantástico blanco insular que es una buena puerta de entrada a su extenso abanico de vinos de parcela.

Vino tinto de Suertes del Marqués (Tenerife), la misma pequeña bodega familiar que comenzó su andadura en 2006, donde hay un absoluto respeto por la tradición vinícola, y tratan de que en la elaboración del vino se empleen los menos artificios posibles. Desde la preparación de los terrenos hasta la vendimia, todo se hace de forma manual. El Ciruelo es una vino que se elabora con uva Listán Negro que proceden de viñedos de más de 90 años de antiguedad. La parcela del Valle de Orotava de donde se recolectan las uvas se caracteriza por tener un suelo de roca volcánica bajo una cubierta vegetal autóctona. La producción pasa 12 meses en barrica de roble francés.

La Solana nace en el Valle de la Orotava, en la isla de Tenerife, un lugar donde encontramos uvas autóctonas, métodos únicos de viticultura ancestral, y suelos de arcilla sobre roca volcánica. La Solana es un monovarietal de Listán Negro cultivado en cordón trenzado, una especie de emparrado a baja altura que guía el cultivo en calles. Las uvas, procedentes de cepas con edades comprendidas entre 80 y 150 años, realizan la fermentación alcohólica en depósitos abiertos de hormigón y la maloláctica en barricas de roble francés de 500 litros, para posteriormente envejecer durante 14 meses, de nuevo en barricas de roble francés de 500 litros. No hay filtrado, y la viticultura es orgánica. Es un vino que no se parece a casi nada de lo que conocemos. En nariz le cuesta expresarse, pero según se va abriendo encontramos tabaco, especias y mineralidad. En boca es fresco, atlántico y mineral; un vino único que no deja indiferente.

El Grifo Tinto Ariana es un vino tinto elaborado por Bodegas El Grifo en San Bartolomé, D.O. Lanzarote. Bodegas El Grifo, fundada en 1775 por los antepasados de la familia Otamendi Rodríguez-Bethencourt, es la más antigua de toda Canarias y una de las 10 más antiguas de España.
Todo el viñedo de El Grifo es prefiloxérico, plantado sobre suelos de arena volcánica. Debido a su situación, 28° de latitud, la parada vegetativa debe ser provocada por la poda en el mes de febrero. Y debido a la constante presencia de los vientos alisios se crean los típicos muros de abrigo de piedra volcánica para proteger a la vid. El Grifo Tinto Ariana es un vino amplio, equilibrado y redondo. Destaca por su armonía entre los aromas frutales, el tostado de la crianza y las ligeras notas minerales. Listán Negro (60-70%), aporta el carácter atlántico, fresco, vivo y original, mientras que el Syrah (30-40%), la estructura.


Datos curiosos sobre Lanzarote y su paisaje lunar

Pasaron años antes de que los agricultores se dieran cuenta de que la ceniza era una bendición para los viñedos en la árida Lanzarote. Su recubrimiento sobre la tierra retiene la humedad, protege los suelos enterrados de la erosión, inhibe la evaporación y atrapa la entrada solar antes de volver a irradiarla como calor a la vegetación adyacente.
Lanzarote y su paisaje lunar son relativamente nuevos para la vinificación en comparación con las otras islas. Una serie de erupciones volcánicas en el siglo XVIII cubrieron la mayor parte de la isla con cenizas volcánicas, y mientras esto resultó en un suelo que dificultaba el cultivo, las vides prosperaron. Los viñedos se suman a la sensación lunar de la isla a medida que las vides crecen en pozos con forma de cráter poco profundos excavados en el suelo negro, y protegidos por paredes bajas.
La mayor parte del vino producido en Lanzarote es seco y blanco, elaborado con uvas Malvasía y con un alto contenido de alcohol. Con un sabor fresco, volcánico y mineral. También, producen un fantástico blanco espumoso, elaborado con el método tradicional de champán y las uvas Malvasía.