Bauhaus vuelven a la vida y su ceremonia de resurrección tendrá lugar en el Parc del Fòrum en Primavera Sound

Se decía que eran un grupo gótico. EL grupo gótico, incluso. Siniestros. After-punks. Darkies. Y era verdad, claro, pero no toda la verdad. Bauhaus se desbordaban a sí mismos: también eran glam turbio (versiones de Bowie y T. Rex como acuse de recibo), funk oblicuo (Kick in the Eye, In Fear of Fear), new wave torcida (She’s in Parties), pop litúrgico (Spirit), vanguardia impura (no olvidemos que su primer single, Bela Lugosi’s Dead, eran nueve minutos de parásitos eléctricos y seductora extrañeza) y art-rock desde su propio nombre. En realidad, todo era más complicado y a la vez más sencillo de catalogar: Bauhaus eran un grupo expresionista. Trabajaban el claroscuro. La manipulación artística de la luz y de la sombra. En una época, los primeros ochenta, en la que abundaban los mercachifles de lo gótico, ellos vendían leña, no humo. Si acaso, humo y espejos. El gran espectáculo de la oscuridad. La sinfonía del horror. Eran los años en los que nos aprendíamos el nombre y la singularidad de cada miembro de un grupo: Peter Murphy (el vampiro), Daniel Ash (el duende), David J (el frío) y Kevin Haskins (el tipo que sus vecinos asegurarían que siempre saludaba). Nos lo sabíamos como se conocen las leyendas. Porque nunca hay que olvidarse de ellas por si la Historia se repite. Y ese es precisamente el caso: Bauhaus vuelven a la vida y su ceremonia de resurrección tendrá lugar en el Parc del Fòrum Barcelona en Primavera Sound). Lo decían ellos mismos y había que creerles: undead, undead, undead.

ENG: They were called a Goth band. THE Goth band even. Sinister. After-punks. The ghouls. And it was true, of course, but not the whole truth. Bauhaus outdid themselves: they were also dark glam (you have covers of Bowie and T.Rex to prove it), oblique funk (Kick in the Eye, In Fear of Fear), warped new wave (She’s in Parties), solemn pop (Spirit), impure avant-garde (never forget that their first single, Bela Lugosi’s Dead, was nine minutes of electric parasites and seductive oddness) rock-art as their name itself suggested. In fact, everything was more complicated and at the same time easier to catalogue: Bauhaus were an expressionist band. They worked with chiaroscuro, the manipulation of light and shade. At one time, at the beginning of the 80s, when there were thousands of Goth peddlers, they were selling wood, not smoke. Maybe smoke and mirrors. The great spectacle of darkness. The symphony of horror. It was a time when we used to learn the name and the peculiarity of each member of a band: Peter Murphy (the vampire), Daniel Ash (the goblin), David J (the cold) and Kevin Haskins (the man whose neighbours would define as the one who always said hello). We knew that as everybody knows legends. Because you must never forget them in case history repeats itself. And that is exactly what is happening: Bauhaus are coming back to life and their resurrection ceremony will happen in the Parc del Fòrum. Barcelona. Primavera Sound. They said it themselves and we had to believe it: undead, undead, undead.