La suiza Aïsha Devi en L.E.V. Matadero de Madrid

Al estar sobre el escenario, Aïsha Devi se convierte en la guía espiritual de todo aquel que se atreve a experimentar la singular frecuencia de su propuesta musical. Bajo un constante flujo de sintetizadores, Devi crea una experiencia a la que ella misma compara con la mítica ceremonia de ayahuasca.

Balancing the sacred and the profane, Devi’s new video in collaboration with rebellious Chinese artist Tianzhou Chen mixes colourful, mythical and natural imagery.

“Los mantras están totalmente conectados con mi proceso creativo, sin embargo no soy consciente de ello”, explicó Aïsha Devi. “Las constantes repeticiones de sonidos, palabras o frases, poco a poco se convierten en algo hipnotizante, terminas olvidando lo que estás diciendo y la tonalidad se convierte en lo más importante, esa es la idea de un mantra”, añadió. Basta concentrarse en el sonido de la artista para percibir frecuencias que en efecto, alteran el sistema. A los pocos minutos de presenciar la magia con la que Devi se apodera del escenario, el cuerpo de los espectadores se transforma y surge una esencia que crea una energía en común.
“Sé que mucha gente recurre a las drogas para llegar a este punto, sin embargo es posible elevarse a través de otros mecanismos de autoconocimiento, la música está tomando este camino y es algo que disfruto mucho”, explicó Aïsha Devi.

Aïsha Devi

Sin embargo, el proceso no es sencillo, para esto se requiere de un gurú o chamán, puesto guía del que Devi está a cargo. “Este tipo de procesos como la ayahuasca suelen ser muy agresivos y en ocasiones el chamán que te guía puede tener intenciones negativas y causarte daño”, explica la artista. “En la música, la frecuencia que yo ofrezco puede llegar a ser brutal pero todo recae en la intención y la mía es guiar y conectar a la gente con su sentido ancestral”. Aïsha Devi se ha convertido en un referente de la música electronica dirigida a este tipo de propósitos, en los que la tecnología sirve como herramienta para alcanzar un grado espiritual.

Halfway through our Blade Runner 2049 special, Swiss avant-garde artist Aïsha Devi turned in a live set full of fire.

Nadie en este planeta suena como Aïsha Devi. Su voz es su arma más poderosa dentro de un repertorio que incluye ritmos intensos y puñaladas rave, voces seráficas o guturales, lingüísticas místicas y sonidos corporales. Su música es espiritual y sus conciertos experiencias trascendentales. Una alquimista radical y rebelde que está derribando barreras y traspasa dimensiones gracias a su arte.

Vidéo by Ali-Eddine Abdelkhalek / Emile Barret Capdevielle 3d fractals are made on Mandelbulb3D 3D cities are made by Herminio Nieves

En “S.L.F.”, la alquimista de pop exógeno Aïsha Devi continúa con los experimentos sobre metafísica y música rave de su aclamado álbum de 2018 ‘DNA Feelings’. Aquí define una práctica ritualística contemporánea por medio de frecuencias binaurales terapéuticas y música de clubs, combinando lo sagrado y lo virtual, lo subliminal y lo cognitivo en una visión sincrética. La propuesta de Aïsha Devi cristaliza en una red de trap, trance y música hecha con ordenadores, tejida con referencias sónicas entre el metal subterráneo y las dimensiones ambient.


Nebulosas dreampop y ritmos taladradores cobran vida en omnirealidades como el nuevo single ‘I’m Not Always Where My Body Is’, mientras que ‘Two Serpents’ y ‘The Uupar-Theory’ mezclan trance y doom para crear un efecto antigravitatorio. El teórico de medios y analista de ritmos DeForrest Brown Jr. da la réplica a la voz operística de Aïsha con un siniestro recitado en “Teta 7hz (Tool)”, y “The Favour of Fire” representa la esencia misma del EP gracias a su estética mutante y su sensualidad de rave etérea. “S.L.F.” es un encendido secuestro de hipnosis colectiva, una señal codificada y movilizadora.

Listen: bandcamp Aisha Devi

“Light Luxury” from new album ‘DNA Feelings’

Datos de interés

El Viernes 18 de octubre en Nave 16 L.E.V Festival Matadero Madrid

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