¿Todavía no conoces la coctelería de mezcal de La Cantina de Frida? A beber y a tragar, que el mundo se va a acabar.

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Si aprendéis a degustarlo, el mezcal es tan agradecido como el Rioja más corpulento y redondo. Bebed y paladead. En el primer sorbo notaréis sabores dulces y amargos, y en el segundo, verdes y cítricos.

La Cantina de Frida está especializada en cocina mexicana y exótica coctelería. Elaboran cócteles a base de mezcal, tequila y cerveza Modelo. En este reportaje hablaremos sobre el mezcal, una bebida alcohólica destilada y elaborada a partir de maguey, también conocido como la planta de agave. Existen más de 200 tipos diferentes, pero oficialmente se emplean alrededor de 39 especies de agave. Se eligen principalmente por su capacidades de almacenamiento de azúcares en los tallos.
En los últimos años ha crecido el interés por el mezcal, destilado mexicano sabio y reposado que desmiente la imagen de estudiantes con poco cerebro mordiendo limones, chupando sal y engullendo chupitos. La mentalidad del bebedor de mezcal es la misma que la de quien ama el buen whisky: “Dicen que se tiene que beber a besos”, explica Luis el propietario de La Cantina de Frida. Puede tener de 40º a 50º, pero su graduación alcohólica es análoga a los matices que transmite. A diferencia del whisky, donde es necesario un producto de dos meses y veinte años en barrica, aquí hace falta una planta de veinte años de antigüedad y dejarla cocinar seis meses. Hay hasta 30 variedades de agave, y el mejor mezcal del mundo se hace con plantas de 35 años de vida.

La auténtica decoración y la ubicación hacen de La Cantina de Frida una excelente opción para introducirnos en el mundo de esta compleja y exótica bebida. En La Cantina de Frida, crear y preparar un cóctel es una labor que implica pasión y conocimiento. Para resaltar los aromas y sabores de éstos, Luis se encarga de seleccionar las mejores bebidas espirituosas, contar siempre con ingredientes frescos y utilizar jarabes y esencias de la casa.

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